Opinión

Ni trampa de deuda ni Plan Marshall

29/4/2019 04:00

Escucha esta nota aquí

Entre los días 25 y 27 de mayo, se celebra en Beijing el segundo Foro de Cooperación Internacional la franja y la ruta, con la presencia de 37 jefes de Estado o de Gobierno.

En el curso de los seis años a partir de la formulación del presidente Xi Jinping, la iniciativa de la Franja y la ruta se ha venido convirtiendo de conceptos en acciones, de expectativas en realidades. 124 países y 29 organizaciones internacionales han suscrito documentos de cooperación con China, que se han traducido en logros fructíferos. Sin embargo, en la comunidad internacional se escuchan de vez en cuando dudas sobre dicha iniciativa.

Hay quienes consideran que, por la culpa de la Franja y la ruta algunos países han caído en la trampa de deuda. De hecho, no existe una vinculación necesaria entre una y otra cosa. Son complejas las causas del problema de deuda, en algunos casos se atribuyen a temas de los fundamentos económicos de estos países; en otros casos, se trata de cuentas heredadas de años anteriores. La iniciativa de la Franja y la ruta se formuló hace apenas seis años, es totalmente irracional echar la culpa a China por el crónico problema de deuda de estos países.

Para garantizar la sostenibilidad de la deuda, 28 países incluyendo China han elaborado principios rectores para la financiación de la Franja y la ruta. Hasta la fecha, ningún país ha quedado atrapado en la crisis de deuda por haber participado en esta iniciativa.

Los préstamos chinos, sin condicionamientos políticos, han jugado un papel importante en la promoción del desarrollo económico de los países involucrados. Gracias a la cooperación de la Franja y la ruta, en el este de África tienen la primera autopista, Maldivas tiene su primer puente sobre el mar, Bielorrusia tiene su propia industria manufacturera de coches, Kazajistán tiene su propia salida al mar.

Hay quienes consideran que China busca expansión geopolítica a través de la Franja y la ruta, y la definen como versión china del Plan Marshall. Existen diferencias esenciales entre ambos. Franja y la ruta es una iniciativa abierta, inclusiva, de cooperación económica internacional, basada en los principios de participación autónoma, igualdad, beneficio compartido, sin imposición ni intención de hacer alineamiento ideológico o hacer juego de suma cero.

La Franja y la ruta no es una herramienta geopolítica, sino un producto público que China proporciona al mundo. Tal como describe el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, la iniciativa concuerda con los Objetivos de Desarrollo del Milenio trazados por esta organización multilateral y es significativa para la reducción de la pobreza global. Los informes del Banco Mundial indican que, con la Franja y la ruta, el tiempo del transporte global de bienes se reducirá entre 1,2% y 2,5%, el costo del comercio global se reducirá entre 1,1% y 2,2%.

En los seis años transcurridos, el comercio entre China y los países involucrados ha sobrepasado seis trillones de dólares, los 82 parques económicos y comerciales construidos con cooperación de las empresas chinas, han brindado cerca de 300.000 puestos de trabajo. La Franja y la ruta no solo ha promovido el intercambio comercial, sino también el acercamiento y la convivencia armoniosa entre los pueblos.

Comentarios