Opinión

Observaciones europeas

El Deber 25/5/2017 04:00

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L a intensidad de las noticias nacionales impidió que se conozcan en detalle –y se comenten– las observaciones que hizo una delegación del Parlamento Europeo que visitó Bolivia. Lo que observaron estos parlamentarios es que en Bolivia subsiste una fuerte dependencia de la justicia respecto de los poderes políticos, además de perceptibles restricciones a la libertad de prensa. Esta delegación de parlamentarios muestra que los ojos europeos no están ciegos ante este tipo de irregularidades que se dan en Bolivia, pero que, extrañamente, no habían sido advertidas por los representantes permanentes de la Unión Europea en el país. 

Es probable que la permanencia del actual Gobierno durante 11 años hizo que las irregularidades anotadas hayan ido quedando como cuentas pendientes mientras la realidad transitaba por una muy variada mezcla de temas. Es ‘natural’, entonces, que algunas irregularidades se mantengan vigentes, como el juicio que se hace en Bolivia al exmagistrado Gualberto Cusi, aunque su única culpa sea haber cuestionado la irregular ‘repostulación’ del presidente Evo Morales. O que el jefe de gabinete del Ministerio de Comunicación de Bolivia, de nombre Israel Arconada, de origen vasco, pida en internet al Gobierno venezolano de Nicolás Maduro aplicar más mano dura contra los que protestan contra aquella dictadura. Pide más muertes, como hacían los franquistas en la Guerra Civil Española: “¡Viva la muerte!”.
Para los ojos de la delegación del Parlamento Europeo, la actual realidad muestra una fuerte dependencia de la justicia boliviana, lo que debilita la democracia, para la cual es imprescindible la independencia de poderes.

También han observado los parlamentarios europeos las restricciones a la libertad de prensa en Bolivia, restricciones que se han hecho rutina. La Comisión de Derechos Humanos de la OEA conoce algunas denuncias sobre los atropellos a la libertad de expresión en Bolivia y las organizaciones internacionales, como Periodistas Sin Frontera, afirman que esas violaciones “son problemas perceptibles”.

Tan perceptibles serán que la delegación del Parlamento Europeo las ha percibido, en una corta visita a Bolivia, y las ha mencionado en un balance crítico sobre la situación. Lo que muestra que incluso cuando las irregularidades se han hecho rutinarias y se han impuesto con el poder, no dejan de ser irregularidades, por lo menos para los ojos de personas acostumbradas a realidades donde lo ‘normal’ es diferente. 

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