Opinión

Oportuna Ley departamental de Turismo

El Deber 29/1/2018 04:00

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Se anunció que la Ley Departamental de Turismo 147 -promulgada en septiembre de 2017- entrará en su fase de implementación durante el año 2018. He aquí una excelente noticia para los operadores del sector y para los potenciales viajeros del exterior  e interior que arriben a estas tierras orientales. Lo mismo vale para hoteles, transportes y demás rubros vinculados con el turismo local.


Al margen de ser el primer departamento de Bolivia que regula al importante sector turístico, esta  nueva normativa le otorgará a Santa Cruz como región una nueva dimensión, en la que se destacará su singularidad sin par; al mismo tiempo se promocionarán sus incontables bellezas naturales y lugares de recreación, aspectos que con toda seguridad atraerán al turismo.


Como es sabido, el turismo es uno de los principales generadores de divisas en otros países donde esta industria sin chimeneas se ha desarrollado en alto grado y que gozan de óptima infraestructura para acoger al viajero que llega. En Bolivia poco se ha hecho en este campo, ya que hasta ahora no se termina de percibir un elemental factor: no basta destacarse en bellezas naturales o disponer de atractivos particulares. El turista busca aventuras, atracciones, recorridos diversos y muchas cosas más, pero por encima de todo procura confort y seguridad. Eso significa contar con buenos caminos y hoteles de categoría, factores en los que Bolivia aún falla y Santa Cruz igual, particularmente en zonas rurales, ya que en la capital actualmente contamos con varios hoteles de categoría internacional.


Hay mucho por hacer ahora que la ley 147 está vigente. La Gobernación tendrá que preparar folletos alusivos a las bondades turísticas del departamento para distribuirlos entre consulados y embajadas, tanto de Bolivia como de países amigos. Llama penosamente la atención cuando se visitan legaciones diplomáticas o consulares bolivianas  en el exterior, la casi total ausencia de información turística sobre las tierras bajas del país. Es como si el oriente boliviano no existiera,  solo hay pósters de montañas, altiplanos  y valles, fruto de un negativo  centralismo andino. Eso debe corregirse y antes que lo haga  (si lo hace) la Dirección Nacional de Turismo, la Gobernación  deberá  adelantarse y proceder. 


Ahora tendrá que venir la difusión intensiva del turismo departamental. Cabe además regular adecuadamente al sector, generar incentivos y mecanismos de promoción. El turismo cruceño podrá ser parte importante del itinerario turístico sudamericano si las cosas se hacen bien. El primer y positivo paso ya está dado.