Edición Impresa

Para recordar

Escucha esta nota aquí

... los 21 días entre octubre y noviembre 2019 no tienen nada que ver con corrupción de gobiernos o cosas parecidas.

Lo de los 21 días fue una manifestación libre de ciudadanos bolivianos que no salieron a imponer o a derrocar a un gobierno; que salimos a frenar el fraude que se inició el 12 de agosto del mismo 2019, con la llegada al país de técnicos mexicanos especialistas en “inteligencia electoral”, que era la fachada para encubrir el fraude electoral del 20 de octubre. (fecha y día respaldados en el: INFORME INVESTIGATIVO POLICIAL CASO “TRIBUNAL SUPREMO ELECTORAL 2”, NO. 201102012000148, en manos de “alguna“ Fiscalía de La Paz).

El fraude se comenzó a trabajar en esa época, pero, desde antes se reunían “de manera privada los vocales Lucy Cruz Villca, Lidia Iriarte Torrez, Idelfonso Mamani Romero y Edgar Gonzales Torres, todos ellos formaban parte del Grupo del Movimiento Al Socialismo – IPSP “BLOQUE SIMÓN BOLÍVAR”, demostrando afinidad al partido del Movimiento Al Socialismo, incluso han participado de reuniones con los Srs. Juan Evo Morales Ayma, Álvaro Marcelo García Linera, Héctor Arce Zaconeta, Carlos Romero y otros ministros aún no identificados entre los meses de octubre y noviembre de 2019”, (pág. 28 del mismo informe) y, recién se hizo efectivo cuando el 20 de octubre , a las 19:40, cuando llegaba al 83,79%, se detuvo porque las “tendencias no eran favorables al MAS”; lo demás ya lo sabemos bien.

El mismo 20 de octubre la gente comenzó a reorganizarse para seguir defendiendo su voto y preservar la democracia. ¿Por qué se dice reorganizó? Porque es la misma gente, aumentada, que tomó las calles a inicios del 2016 para decir NO a la intención de Evo Morales de cambiar la CPE para ser candidato a una cuarta elección. La gente le dijo no; Morales dijo que faltaba jugar un segundo tiempo y decidió que sus empleados del TCP lo habilitarían “sin tocar el artículo la reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado”, argumentando que se le violaba su Derecho Humano de buscar la reelección. El TCP lo habilitó en noviembre del 2017 y desde entonces la gente “vivió con un pie en la calle”; atenta a cualquier convocatoria, no necesariamente de partidos, sino de sus iguales, plataformas, activistas y, si acaso valía la pena, de partidos.

Los 21 días fueron activados por el fraude (TREP) y por un cúmulo de otros hechos que no perseguían imponer un gobierno; lo que se quería era tener un gobierno legal y legítimo; Evo Morales no lo iba a ser.

Se habló en ese momento de segunda vuelta y la soberbia del fraudulento que huyó no la aceptó. Más bien habló de nuevas elecciones, cuando la OEA concluyó que hubo “acciones deliberadas que buscaron manipular el resultado de la elección. Son acciones dolosas que tuvieron la intención de afectar el transcurso del proceso electoral. (1) (Eso es lo que configura el fraude, son sinónimos, para quienes extrañen esa palabra).

Antes de que sus aliados le pidan que renuncie y las FFAA lo sugirieran, él había sostenido reuniones con ellos y la policía el 8 de noviembre, nadie dice que pasó adentro, pero él ya había pensado en renunciar (2). Curiosamente, desde esa reunión, se suceden las renuncias de gobernadores, alcaldes, Viceministros, parlamentarios, ministros, embajadores... uno detrás de otro... por montones, como si fuera parte de un plan político muy bien elaborado. (Los ministros renuncian antes que él).

¡Ese era el golpe del que Morales hablaba con tanta anticipación! La idea era “vaciar al Estado”, dejarlo sin funcionarios electos o no; el objetivo era generar un vacío institucional, que evite que el Estado funcione, por eso renunció en Chapare, lo siguió García Linera, Adriana Salvatierra lo hizo una hora después, Borda, presidente de Diputados lo había hecho un día antes; el 1er vicepresidente de senadores tomó la misma decisión. El Estado estaba, en ese momento sin Poder Ejecutivo y sin Poder Legislativo... ¿quién “tendría” que hacerse cargo de asumir el mando? ¿Sus amigos los militares? ¿Para eso había hablado con el Gral Kalimán? ¿Para eso la “seguidilla de renuncias”?

No es disparatado pensar que esa era “la salida patriótica”. Morales seguramente confiaba que el poder volvería a él, pero tal vez no tomó en cuanta la presión interna que le hicieron los militares al Comandante de las FFAA, negándose a tomar decisiones de ese tipo u otro tipo que implique salir a las calles; no estaba lejos en el recuerdo los más de 10 años de cárcel a los que condenaron a los que reprimieron en tiempos de GSL, eso pesaba más que cualquier cosa.

Más de 40 horas sin presidente: el mismo 10, Jeanine Áñez, 2da vice del Senado, reclamó la presidencia luego de la renuncia de Adriana Salvatierra. Le correspondía, por sucesión presidencial; así lo dijo el TCP.

Pero de eso no se trata este recordatorio... las calles no pusieron gabinete, las calles no repartieron cargos; las calles convertidas en gente, volvieron a su casa; la democracia se había preservado; los 21 días no tienen responsabilidad del después”; los robos, los gases, los respiradores, los viajes diversos, no son responsabilidad sino de quienes gobernaron...

Entonces... ¡a otro perro con ese hueso!.

(1) Análisis de Integridad Electoral. Elecciones Generales en el
Estado Plurinacional de Bolivia -20 octubre 2019. Informe Final.
(2) “Vamos a renunciar para evitar tantos hechos de sangre”.
Pag 34 :Volveremos y seremos millones –Ed Ariel Bs As Argentina.

Comentarios