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Para sanar nuestra tierra...

Gary Antonio Rodríguez A 16/10/2019 03:00

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“Que hablen los pastores, de qué se trata; que hablen los curas, de qué se trata, para que vean que yo no me invento”, dijo mi tocayo Gary Añez, conductor del programa “A la verdad!”, comentando una oración a Dios en el Cabildo de Santa Cruz al pie del Cristo Redentor, ante más de un millón de personas (4.10.2019).

“Creo que nada pasa porque sí, y que todo es voluntad de Dios, y creo firmemente en que espiritualmente sucedió algo en el marco de esa oración” -dijo- “en ese momento sucedió algo, una sensación de absoluta seguridad, una sensación de calma, de paz”; recordó la Biblia -2 Crónicas 7:14- donde Dios promete sanar la tierra de Israel. Para Añez, “Santa Cruz volvió sus ojos a Dios a través de esa oración” y dijo que el Dios de pactos…¡sanará la tierra! (probablemente refiriéndose a los incendios en la Chiquitania).

¿Qué dice 2 Crónicas 7:14 y en qué contexto? Trata del Pacto establecido por Jehová con Salomón, al momento de la dedicación del templo que había construido a Dios, quien dijo que cuando Él cerrare los cielos para que no haya lluvia, y mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”

Pero advirtió también que si el pueblo desobedecía y caía en la idolatría, los sacaría de la tierra que les había dado; que serían escarnecidos, esparcidos por el mundo y que el templo sería destruido. Esto justamente ocurrió años más tarde. ¿Quiere saber por qué? Abra su corazón…

Hay 8 verbos en 2 Crónicas 7:14, a saber: humillar, invocar, orar, buscar, convertir, oír, perdonar y sanar. Los primeros 5 son condiciones para que los otros 3 se cumplan: no basta orar a Dios para que oiga la petición, hay que entregarse a Dios, depender de Él, dejar el pecado; solo entonces Dios oirá, perdonará y sanará…

La Biblia dice que somos tierra, barro en las manos del alfarero, que es Dios. ¿Queremos que la situación cambie? ¡Cambiemos nosotros primero! Cuando Bolivia invoque a Jesús como su Señor, cuando la gente le entregue su corazón, clame a Él, le tribute su confianza y no practique el pecado…¡entonces Dios escuchará nuestro clamor!