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OPINIÓN

Patas arriba

José Fernando Suárez S 14/10/2019 03:00

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Nuestro fútbol está patas arriba…nuestra sociedad está patas arriba…nuestro país está patas arriba.

Empecemos con el fútbol. En un equipo que está queriendo ascender al profesionalismo recibe catorce goles, juega el utilero y el chofer del bus; y se dice que metieron algunos mirones para completar. ¿Acaso no hay carnet de presentación?

Nuestro flamante presidente de la Federación Boliviana de Fútbol es acusado de querer sobornar a un renombrado periodista deportivo, en una espantosa conferencia de prensa donde amenaza con meter preso hasta al camarógrafo.

Contratan un entrenador para la selección nacional, a los cuatro partidos lo cesan y no le quieren pagar sus beneficios.

Nuestra sociedad. Una autoridad sale manejando con una botella de cerveza y sube en carisma. Los médicos llevan más de cincuenta días de huelga y a pocos les importa. Se quemó media Chiquitania y ya nos olvidamos. Un loco mata a su sobrina y al novio de ella en un ataque de celos y fuera como si nada hubiera pasado. Sin el más mínimo respeto a la presunción de inocencia, un empresario es mostrado enmanillado como si se tratara de un mafioso en serie.

Nuestro país. Asisten cerca de un millón y medio de personas al cabildo y en una encuesta baja el candidato con mayor presencia en la región. Un candidato sube por hablar cosas nomás y expresar su radicalidad. El segundo aguinaldo se va a analizar si se paga después de las elecciones. 

Y para colmo hay muchos que no saben por quién votar, el que está hace años y no todos lo quieren, sigue arriba y para poder sacarlo hay que votar aunque sea por uno que no es de su agrado. “Cada pueblo tiene al gobierno que merece”, Joseph de Maistre.

Nuestro fútbol está patas arriba, nuestra sociedad está patas arriba y nuestro país está patas arriba. 

¿Qué hacer?... Seamos socios activos de nuestros clubes de fútbol, solicitemos rendiciones de cuentas y cuando vamos al estadio no descarguemos nuestras frustraciones sobre los jugadores. No creamos todo lo que dicen las redes sociales y todo lo que muestran, especialmente si éstas dañan la integridad de las personas. Y sobre todo trabajemos en nuestras familias para formar hijos con valores morales, con respeto al medio ambiente, para que a futuro sean honestos, correctos y sobre todo una fe inquebrantable en días mejores. Que estoy seguro que vendrán.