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Progenitor o papá héroe

Ingrid Rivero 19/3/2020 03:00

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Llega el día del padre. Las redes sociales debaten el eterno dilema sobre la paternidad: el papá progenitor que mira de lejos el crecimiento de los hijos, ya sea por voluntad o, a veces, por distanciamiento; y el papá “héroe sin capa”, que educa con amor y ejemplo, que es parte del diario vivir de aquel niño que busca a quien imitar cuando sea grande, aquel papá que sabe estar allí, a veces solo estar allí.

En una sociedad que transita, lenta y sufrida, hacia una igualdad de género, los padres viven envueltos en un circuito de desaprender y reaprender su papel paterno. La tradición, ese parámetro de comparación que frena la transformación social, impone un prototipo de padre sobreprotector. De él se espera que provisione los recursos y el sostén para la familia, de él depende la seguridad y el resguardo.

Mientras la tradición se estanca, la sociedad avanza. En Bolivia, Siete de cada diez matrimonios se separan y obligan a replantear una nueva relación entre padres e hijos. ¿Cómo redistribuir los roles tradicionales en el marco de una convivencia diferente?

El camino hacia la igualdad nos obliga a diluir la idea de roles o funciones que se deben cumplir en entornos familiares. Las responsabilidades se redistribuyen de manera equitativa para que ambos, padre y madre, atiendan por igual las necesidades de crecimiento y desarrollo del hijo.

Como padre, en el sentido amplio e inclusivo, la principal responsabilidad educativa se centra en ser ejemplo cotidiano y modelo de vida para el menor. Lo que hagamos será observado, ensalzado e imitado por el hijo. Con nuestro comportamiento incidiremos en los valores de vida que asumirán los menores en un futuro.

Ante este escenario, urge aprender a relacionarnos con la pareja. Ya sea una relación distante, en el caso de los divorciados, o cercana, los padres; las actitudes que asumamos crearán un parámetro de imitación en los hijos que se replicará, de una u otra medida, en su vida adulta. El diálogo, la conversación o el entendimiento servirán para cultivar los hábitos de la sociabilidad. En este transitar hacia la equidad, hay etapas que debemos ir complementando. La psicóloga Tusnelda Flores recalca que, en las condiciones actuales, el niño espera de su padre un comportamiento firme, de fortaleza; mientras que mirará a su madre como ejemplo de amor y ternura. Ambos son el equilibrio para la estabilidad en el crecimiento del menor.

Todavía hoy, se espera que el padre sea quien transmita la seguridad y la confianza en sí mismo al hijo. Será su ejemplo de valentía, el héroe sin capa que triunfa en las batallas cotidianas al proponer soluciones a las dificultades, muchas veces inalcanzables desde la perspectiva del niño, que afronta su hijo en el día a día. ¿Recuerdas la cartulina que debías comprar el domingo a la noche? Para tu hijo, esa cartulina simboliza un freno insuperable. ¡No tiene cómo solucionarlo! Hasta que llega el padre y se adentra con su carruaje en la oscura noche para retornar victorioso con la ansiada cartulina. Lo podrán contar de mil maneras, pero ahí llega el héroe, cartulina en mano, para superar el obstáculo insalvable.

Te has preguntado ¿qué tipo de héroe estás siendo para tu hijo?

¿Cuánto le estás enseñando?



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