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Un grupo de colonos que dicen ser de diferentes lugares del departamento se asentó en predios del Jardín Botánico de Santa Cruz, ubicado en la zona este de la ciudad, en la ruta a Cotoca, con carpas y letrinas con la pretensión de quedarse definitivamente en el lugar.

No hace falta buscar eufemismos para designar eso que está ocurriendo en un área reservada que corresponde a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra: es un avasallamiento ilegal que no debe ser permitido por más tiempo bajo ningún argumento y amerita una intervención inmediata de las fuerzas policiales para desalojar a los ocupantes.

El hecho se conoció por denuncias de activistas defensores del medio ambiente y aunque de inmediato movilizó a las autoridades locales, el hecho es que la ocupación continúa y sus protagonistas dicen no estar dispuestos a abandonar el lugar argumentando que tienen autorización del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), como si se tratara de un precio rural.

Ellos se reclaman originarios de Santa Cruz, no se sabe cuántas personas están allí ni desde cuándo, pero aseguran tener documentos que respaldan su presencia legal en el sitio.

La Alcaldía recordó que el Jardín Botánico es un terreno municipal que pertenece a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y por tanto el INRA no tiene ninguna tuición sobre esos terrenos.

La ocupación es una peligrosa señal del retorno de los avasallamientos sin límite que fueron alentados durante el largo gobierno de Evo Morales y que ahora parecen retornar con tomas aberrantes con el retorno del mismo partido al Gobierno. A este paso, dentro de poco los avasalladores se instalarán en el Parque Urbano del Segundo Anillo y Tres Pasos al Frente y volverán a reclamar que tienen derechos y respaldos legales.

En respuesta a este abuso, la dirección del Jardín Botánico y Áreas Verdes y el equipo jurídico de la Alcaldía presentaron este viernes una denuncia por avasallamiento, asociación delictuosa, destrucción y deterioro de bienes del Estado y de la riqueza natural, contra el grupo de personas que se asentó en el Jardín, pero conociendo el ritmo al que se mueve la justicia boliviana, hasta que eso se resuelva probablemente los avasalladores habrán construido viviendas dentro del Jardín.

También el INRA se pronunció ayer negando que hubiera emitido autorización alguna sobre esa ocupación y recordó que no tiene competencia en el caso porque el Jardín Botánico se encuentra en área urbana.

En horas de la tarde de ayer, una comisión integrada por la Alcaldía, el Ministerio Público y la Policía desalojaron a las personas que habían instalado un campamento en el parque.

Es preciso recordar que esta no es la primera vez que grupos de personas ingresan al Jardín Botánico con la pretensión de lotear los predios y quedarse allí. En 2019, el Sindicato de Trabajadores Universitarios inició obras dentro del Jardín Botánico para construir allí una sede social en una extensión de una hectárea y media.

En aquella ocasión, una cabaña de enormes proporciones, churrasqueras, piscinas y otros ambientes quedaron a medio construir por la intervención de la Secretaría de Medio Ambiente de la Gobernación.

Para evitar que se vuelvan a producir estos hechos, las autoridades deben disponer de una vigilancia permanente de los predios y probablemente hacer un aislamiento perimetral para que nadie más ingrese al Parque a instalar sus carpas.

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