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5 de mayo de 2018, 18:19 PM
5 de mayo de 2018, 18:19 PM
Doña Nardy Suxo no es precisamente la persona más apreciada del país; no faltan razones para ello, luego de su sinuoso paso por el Gobierno nacional y de lo que aquello significó.

No quedan lejanas en la memoria colectiva las denuncias a la señora por temas diversos, como haber favorecido a sus parientes en temas de una compañía de seguros (tráfico de influencias e incumplimiento de deberes); o el favorecimiento a su esposo dejándolo fuera de sentencia en el desfalco al Instituto Nacional de Cooperativas Santa Cruz (Inalco), en la gestión 1997-1999. 

Tampoco se olvida  la contratación a Boris Villegas, aún cuando él era parte de la red de extorsión en el caso de Jacob Ostreicher. No hizo nada por aclarar el caso del catering de BOA (donde estaba involucrada la cuñada del vicepresidente, los documentos eran muy claros). 

Formó parte del llamado ‘gabinete jurídico’, entre 2008 y 2011 (donde se decidió el nombramiento de 24 jueces para obtener ventajas políticas desde lo judicial y se escogió a los fiscales que debían atender los procesos llamados de “seguridad interna del Estado" (Marcelo Soza, es parte del juego del gabinete jurídico).

En el país todos conocen de esto. Una minoría la justifica políticamente; la mayoría, estamos azorados de ver el manejo político que quiere hacer el Gobierno para protegerse en la CIDH. Ya sabemos que Suxo no va a atender asuntos relacionados con Bolivia; pero, como quiera que la OEA es no más un club de gobiernos, lograr la elección de la señora es no más un asunto de negociaciones, de acomodos y de favores recibidos y promesas pagadas (me das tu voto para la candidata de mi país, no voto contra tu país, cuando lo necesites).

Es así que Nardy Suxo bien puede llegar a sentarse en una de las sillas, porque, lamentablemente, no son los méritos los que los llevan a sentarse en esos lugares sino el lobby, la negociación y las deudas adquiridas.

Si bien no es nuevo el mecanismo al que acudirán los embajadores nacionales, no deja de ser una vergüenza que los jueces o magistrados se elijan de esa manera (y pensar que el Gobierno denostaba ese mecanismo para la elección de magistrados en el país). No solo que va, negocia y compromete al país, sino que en Bolivia no prima la capacidad de quien será presentado, sino la militancia de la persona; en este caso, Nardy Suxo, quien jamás intentó en los 12 años de Evo Morales, ponerse del lado de los Derechos Humanos y la legalidad.

Nardy Suxo es militante del masismo y evista, condiciones sine qua non (sin las cuales no) pudiera aspirar a ser postulada por el país, donde a nadie, de fuera del entorno cerrado de Morales (Suxo fue su ministra y embajadora) se le preguntó si le interesaba llegar a esa posición en la OEA. No hubo convocatoria, no la necesitaban; ellos saben a quién mandar y qué van a negociar (los socios del Club del Poder se conocen bien).

Katia Salazar[1] en el trabajo cuyo título está en la referencia de abajo sostiene: “la poca o nula transparencia que existe en cuanto al mecanismo seguido para la selección de candidatos/as a nivel nacional ha permitido que en algunos casos la postulación de una persona dependa más de su cercanía con el poder ejecutivo del país que la postula que de sus capacidades, méritos y sobre todo su idoneidad para el cargo”.

Está claro, entonces, que esto no es cuestión de méritos y que Suxo puede llegar a sentarse en una silla de aquellas… eso le puede dar ventaja cualitativa al Poder para “negociar lo que fuere”. Ojo, no estamos frente a procesos en los que prima la calidad profesional de la persona; estamos frente a lo que Morales llamaba “el cuoteo”, la única posibilidad de que Morales no pueda poner su peón en ese tablero, es que el Socialismo del siglo XXI está de caída y, parece ser que la mayoría de los países de la OEA se niegan a detener esa caída, pero… claro… todo depende de lo que se pida y de lo que se ofrezca.., en este caso, no se va a ofrecer currículos… sino algo mucho peor… influencias y ojos cerrados…

 

[1] https://dplfblog.com/2017/06/06/procesos-de-seleccion-de-integrantes-de-la-corte-idh-y-la-cidh-como-hacerlos-mas-transparentes-y-democraticos/

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