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OPINIÓN

¿Qué hacer?

2/8/2020 03:00

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Joaquín Monasterio Pinckert - Diplomado en Gobernabilidad y Gerencia Política

Para enfrentar la situación de crisis generalizada actual desatada por el coronavirus, es necesario identificar los factores dialécticos que la determinan, con el propósito de interpretar correctamente lo que está sucediendo y definir oportunamente las decisiones que podrían tomarse en el proceso resolutivo de la misma. Ello significa tener conciencia de la realidad y voluntad firme de transformarla. En palabras sencillas: saber qué está pasando (magnitud del problema), por qué (factores condicionantes), qué daños provoca (trascendencia) y cómo enfrentarlo (plan de acciones coordinadas), puede facilitarnos el propósito de encontrar un camino más rápido a su solución. 

Actualmente Bolivia, como todos los países del orbe, está siendo castigada por la epidemia descontrolada del covid-19, debido al rol que juegan los factores económicos y sociales en el contagio y proyección letal del mismo. La falta de educación así como la pobreza, que genera indigencia y hambre, consecuente a las restricciones laborales por la cuarentena obligada, impiden que gran parte de la población acate las medidas de prevención, incrementando diariamente de manera exponencial el número de enfermos y fallecidos. A esto debemos agregarle la pugna política, generada por la insistencia en la realización de nuevas elecciones en medio de la pandemia, después del fraude del 2019, que nos crea el riesgo de mayor contagio y muertes de mantenerse la actual proyección ascendente de casos. Este factor político se constituye en un peligroso detonante de peores consecuencias para la vida y la seguridad de la población, debido a las irresponsables movilizaciones promovidas por el MAS, en su estrategia sediciosa y violenta para retornar al poder por cualquier medio, incumpliendo todas las medidas de bioseguridad y demostrando su total desprecio por la vida.

Ante esta realidad, amerita definir un plan de acciones que nos permita acelerar los pasos en el camino de encontrar soluciones viables a la actual crisis. La primera decisión a tomarse podría ser un paso al desarme espiritual de todos los actores: políticos, empresarios, cívicos, trabajadores públicos y privados de las ciudades y el campo, colectivos de plataformas, iglesias, profesionales, estudiantes universitarios, para lograr un Acuerdo o un Compromiso Patriótico por la Vida, la Salud y el Futuro de los Bolivianos, consistente en:

1. Apoyar el Plan Nacional de Control de la Epidemia del Coronavirus, continuando con el “control de focos” como propusimos anteriormente, por EL DEBER y redes sociales: Todavía es posible controlar la epidemia y Entre la democracia y el coronavirus, insistiendo en los “rastrillajes” a partir del primer nivel de atención, con la toma de pruebas rápidas a sanitarios, policías, militares y sospechosos, fortaleciendo el desabastecido sistema de salud, herencia de los 14 años de dictadura masista, con equipos de bioseguridad, respiradores y personal remunerado, utilizando todos los recursos ya sean públicos, de donaciones o privados. Este sería el mejor homenaje a nuestros héroes de la salud: Urenda, Tórrez, García y muchos médicos, enfermeras, policías, periodistas y soldados caídos en la lucha contra el virus.
2. Concertar un Plan Económico de Emergencia, que atienda las necesidades básicas de los más pobres, con subsidios o bonos y un Plan de Recuperación Económica a Mediano Plazo, para enfrentar la recesión prevista para la póst pandemia, requiriendo apoyo financiero internacional que fortalezca la capacidad económica del Estado y contribuya a la gestión del próximo gobierno elegido en las urnas.
3. Definir la fecha definitiva de las elecciones, basados en el criterio científico que garantice las mejores condiciones, tanto de salud como de concurrencia masiva al evento electoral, para elegir un gobierno legítimo, resultado de la auténtica voluntad popular.
Ante el peligro de la desintegración del país por la crisis sanitaria, la recesión económica y la amenaza representada por la estrategia del Castro-Chavismo para reinstalar al MAS en el poder por cualquier medio, no hay otro camino que la búsqueda de la Unidad de las fuerzas democráticas, a través de un Pacto Patriótico por la Vida, la Salud y el Futuro de los Bolivianos en Libertad y Democracia. 

¡Dios salve a Bolivia!