Opinión

¿Qué hay contra Santa Cruz?

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13 de abril de 2018, 4:00 AM
13 de abril de 2018, 4:00 AM

La pregunta que es título de este editorial no está cargada de susceptibilidad, sino de hechos concretos que obligan a pensar que este departamento, a pesar de ser generador de pujanza y riqueza, a pesar de recibir con los brazos abiertos a todos los migrantes nacionales y extranjeros, no recibe un trato equitativo de parte del Estado nacional.

Hay que revisar las cifras de la educación para comprender que Santa Cruz tiene el 27% (casi un tercio) de toda la población escolar del país; en cambio, tiene menos maestros que La Paz, donde está el 25% de los alumnos. En este departamento hay 31.345 maestros frente a los 51.558 que están en La Paz. Eso da lugar a que en esta región haya un promedio de 19,5 alumnos por cada profesor, que es más de lo que hay en cualquier otro lugar de Bolivia.

Y, sin embargo, cada día hay más niños y adolescentes con la necesidad de asistir a la escuela. La solución encontrada, como siempre en Santa Cruz, es que los padres aportan cifras mensuales para cubrir el sueldo de los profesores; al Gobierno nacional seguramente poco le importa si esas familias cuentan o no con suficientes recursos, ya que el ministro asegura, suelto de cuerpo, que se otorga más ítems a Santa Cruz y a El Alto, que no hay adecuada distribución de los mismos y, finalmente, que ese es un problema que debe ser resuelto en el área departamental.

El problema no solo está en el área de educación, también en salud, ya que en los hospitales –tanto los que dependen de la Gobernación como del municipio- estos gobiernos subnacionales deben pagar ítems a médicos y a otro personal de este sector, porque los que otorga el Gobierno central no son suficientes. Sin personal, hay salas que no atienden y pacientes que sufren.

Además, en este momento Santa Cruz pelea por la dotación de regalías del campo gasífero de Incahuasi. Nadie entiende por qué no se otorgan si hay una certificación de que el reservorio de gas está en territorio cruceño. Es más, ahora YPFB pretende hacer un nuevo estudio, lo que pospone la dotación de recursos a este departamento, cuyas necesidades están por demás de demostradas.

Más allá de la susceptibilidad, hay que recordar que los empresarios de esta región demandaron durante años la liberación de exportaciones de productos no tradicionales y que se mantienen pospuestos proyectos importantes, como Rositas.

No son hechos aislados, son muchas las razones que obligan a preguntar ¿qué hay contra Santa Cruz? Este departamento merece un mejor trato porque es el de mayor población y necesidades de todo el país.  

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