Edición Impresa

¡Replicar los bonos ya!

Guillermo Dávalos 11/6/2020 05:00

Escucha esta nota aquí

Ante la incertidumbre sobre la dinámica y el impacto de la crisis económica asociada al Covid19, Unicef acaba de presentar un estudio pionero con evidencias preliminares sobre los impactos inmediatos de la emergencia sanitaria en el bienestar de los hogares con niños, adolescentes y mujeres embarazadas, como consecuencia de la disminución de ingresos familiares debido a la crisis sanitaria del Covid19. 

Entendiendo el carácter diferenciado de incidencia de la crisis provocada por la pandemia, el estudio “Protección de la niñez y adolescencia frente a la crisis covid19” se concentra en el impacto de las medidas de emergencia sanitaria en la niñez y adolescencia, incluyendo a mujeres embarazadas de los hogares que dependen de puestos de trabajo por cuenta propia, puesto que son los más afectados, toda vez que sus actividades requieren de la afluencia masiva de la población, además de contar con escasos niveles de capital y destinar sus ingresos diarios fundamentalmente a la supervivencia.

El estudio revela que debido a las pérdidas de ingresos familiares atribuidos a las restricciones para llevar a cabo las actividades económicas de los cuenta propistas fruto de las medidas de aislamiento y restricciones a la movilidad, los hogares que tienen al menos un hijo/a menor de 18 años o mujer embarazada podrían reducir su ingresos desde un 17% en el periodo de contención previo a la cuarenta, hasta un 50% en este periodo, con lo cual la pobreza se elevaría en un porcentaje que varía entre el 8% y el 20%, pero además entre el 6% y el 11% del grupo de “clase media” podría pasar a la categoría de “vulnerables a la pobreza”, lo que eleva la presión sobre la cantidad de hogares pobres en el futuro.

Luego, el estudio evalúa el impacto de los servicios subvencionados y las transferencias en los ingresos de los hogares, revelando que en el primer momento de contención, los beneficios de la subvención de los servicios sólo contribuyen en promedio con un 2% a los ingresos de los hogares, en un segundo momento de cuarentena y emergencia sanitaria en el que se otorgó los bonos familia y canasta familiar los beneficios superan en promedio el 30% del ingreso familiar, y por último en el escenario del conjunto de transferencias y subvenciones, incluyendo el bono universal, el incremento en el ingreso disponible de los hogares alcanza en promedio un 40%, con mayor incidencia en los sectores de menores ingresos. 

Por último, el estudio realiza un balance de las perdidas en los ingresos producto de las medidas ante la crisis del Covid19 versus las medidas de protección social para compensar la pérdida de los ingresos, verificando que durante la contención es decir sólo con la subvención de los servicios el balance es negativo, puesto que los hogares no logran mantener su inicial nivel de ingresos, luego al momento de endurecer las medidas y establecer cuarentena y emergencia sanitaria, las pérdidas crecen, aunque se compensan con las transferencias y subsidios para el 15% de los hogares pobres y vulnerables con niños y mujeres embarazadas, mientras que en el balance final, que incluye la dinámica de todos los efectos negativos sobre ingresos versus todos los beneficios ofrecidos por el gobierno se observa que los beneficios netos serían positivos o neutros para el 25% de la población más pobre y vulnerable.

Con base en las evidencias anteriores, Unicef sugiere reconsiderar la temporalidad de los bonos, puesto que está claro que la magnitud de los efectos y la extensión de la crisis sanitaria exige el pago combinado de los bonos familia, canasta familiar y bono universal, única forma de aminorar sustancialmente las pérdidas netas de ingreso de los hogares pobres y vulnerables.

Más aún, los esfuerzos de la ciudadanía y el gobierno en el cumplimiento de las medidas de contingencia orientadas a aplanar la curva de trasmisión del virus sólo serán posible si atenuamos los costos para la economía y particularmente la caída de ingresos de los hogares pobres y vulnerables con un impacto creciente en las generaciones jóvenes.