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Santa Cruz: El acuerdo necesario

Manfredo Kempff 31/12/2020 07:10

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El gobernador Rubén Costas fue quien más directamente se refirió a los avances que existían para la conformación de un gran acuerdo político cruceño, tan necesario para la ansiada unidad del oriente, y para apagar con un baldazo de agua los fuegos artificiales que todavía siguen haciendo estallar los masistas, ufanados por su triunfo electoral de octubre pasado.


Solo la mala experiencia de las elecciones presidenciales, ha hecho posible que los políticos más conscientes se hubieran decidido a ceder un poco para obtener algún objetivo. Fue lo que sucedió con Costas y Camacho, además de Angélica Sosa, quien no se ha sumado enteramente al acuerdo tripartito, que es tan deseable. Creemos se presenta a estas elecciones departamentales (gobernaciones y municipios), desistiendo de lanzar un candidato a la Alcaldía de la capital cruceña, aunque inscribe a L. F. Camacho como aspirante a la Gobernación. 


Demócratas desiste de disputar el gobierno departamental, pero pone en carrera a Aguilera en el Municipio. Santa Cruz para Todos (SCPT) no compite en la Gobernación, pero postula a su actual líder, Angélica Sosa, como candidata a la Alcaldía. Si no es perfecto el entendimiento al que se ha llegado, por lo menos es un acuerdo esperanzador que tenemos que aplaudir.


Entonces nos encontramos con que Camacho tiene el apoyo de Costas y de la señora Sosa, además de otros cinco partidos y agrupaciones menores. Conformada así la candidatura, Camacho no tendría inconvenientes para batir al excéntrico pero competitivo Mario Cronenbold, del MAS. No sucede lo mismo con la Alcaldía de la capital, donde entre Angélica Sosa y Roly Aguilera se van a disputar los votos del mismo “nicho”, favoreciendo a Adriana Salvatierra, la joven, experimentada y carismática candidata del MAS. 


Esto, reconociendo que la señora Sosa parte como favorita por su larga gestión en el Municipio y porque ha creado importantes sectores populares que la apoyan, aunque también otros la rechacen.

Nos resulta complicado hacer predicciones electorales luego de ese 55% que alcanzó el MAS en octubre pasado, dejando patitiesos a los opinadores y a las encuestadoras. Sin embargo, con los acuerdos logrados entre Costas y Camacho (esperemos que también Sosa), podríamos pensar que en estas elecciones departamentales (no “sub-nacionales”) el MAS no obtendrá ni la Gobernación ni la Alcaldía cruceñas, aunque en las provincias puede repetir sus éxitos. 


Eso porque no debemos olvidar que la gran concentración de ciudadanos andinos en algunos pueblos de nuestro departamento, hacen imbatible al MAS, que es lo mismo que Camacho o Costas ganaran elecciones en el Chapare o en El Alto.


Nuestro gran deseo ha sido siempre la unidad de los cruceños para poder hablarle claramente al Gobierno central. Era necesaria la unidad para hacerle saber al MAS que todavía en Santa Cruz hay gente decidida a darles la cara y enseñarles que una cosa es que seamos grandes receptores de “colonos”, pero que no estamos colonizados y que no será fácil que nos arrebaten la administración de la ciudad y del departamento, para entregarnos atados de pies y manos al centralismo.


Esperemos que a partir de marzo las nuevas autoridades cruceñas puedan exigirle al presidente Arce que deseche la locura de la traba a nuestras exportaciones cuando el país necesita divisas y aliento a la producción y el trabajo; que se cumpla sagradamente con el pago de nuestras regalías porque soportamos una enorme presión inmigratoria que requiere de servicios básicos; que no se abuse del impuesto a la “riqueza”, un escamoteo que afecta, esencialmente, a los empresarios agroindustriales cruceños y ganaderos benianos y que se desconoce su destino real; y que se tenga acceso a la cooperación internacional directa, sin pasar por la burocracia estatal. 


Eso, además de la urgente necesidad de habilitar Puerto Busch, haciendo un puerto de verdad, accesible al comercio; y empujar vigorosamente los trabajos en Mutún, fantasía de hace más de medio siglo que hasta hoy no ha generado ni un dólar para Santa Cruz ni para el país.


La unidad de los cruceños en torno al acuerdo que se ha alcanzado y que se perfeccionará sin duda (Evo Morales, gran intrigante y destructor, se quedó con los crespos hechos respecto a Santa Cruz) hará que surja desde nuestro departamento una fuerza que puede convertirse en eje político nacional al que se sumen otras Gobernaciones y Municipios y que se transforme, tal vez, en el gran partido democrático que tanta falta hace en Bolivia. Este horrible año 2020, termina, por lo menos, con un halo confiable de esperanza.


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