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24 de octubre de 2022, 4:01 AM
24 de octubre de 2022, 4:01 AM

Por MSc. Germán Huanca Luna (economista)

El movimiento de policías de La Paz a Santa Cruz, el traslado de un centenar de buses llenos de funcionarios públicos, las notas que se hicieron públicas sobre el traslado de militantes del MAS-IPSP, el partido gobernante, hacia la ciudad de Santa Cruz y el foco de las noticias puesto en Santa Cruz, nos está mostrando que a partir Octubre del 2022 existe un viraje de la geopolítica boliviana, de las montañas hacia la llanura.

Los paceños nos hemos acostumbrado a este tipo de movimientos desde los otros departamentos hacia la sede de gobierno; sin embargo, para los cruceños esta situación es nueva y será aún mayor después de que se realicen y den a conocer los nuevos resultados del Censo Nacional de Población y Vivienda. Estos movimientos de masas, y organizaciones no es más que la antesala de lo que se avecina en los próximos años y por eso el gobierno le da la mayor importancia a un conflicto que claramente fue generado por el mismo gobierno y está develando que el próximo Censo marcará un antes y un después en la historia de Bolivia.

El próximo Censo reconfigurará el escenario geopolítico boliviano, la población de Bolivia aumentará en el número de representantes, esto es, tendrá más diputados. Santa Cruz actualmente ya es el motor de la economía boliviana, en nuestra historia otrora lo fueron Potosí con el auge minero, y La Paz con el industrial-financiero y la sede de gobierno, y ahora es Santa Cruz, esto explica la migración de los bolivianos de otros departamentos en busca de mayores oportunidades. En Santa Cruz se han realizado en los últimos años las mayores inversiones en todo nivel, confirmando el nuevo rol que le toca jugar.

Todos los que visitamos algún momento Santa Cruz nos asombramos del rápido y exponencial crecimiento urbano cruceño y de la actividad agropecuaria y cada año ese crecimiento era evidente a simple vista, pero falta una constatación empírica, un nuevo Censo. Ya no se puede tapar el sol con un dedo, Santa Cruz ha crecido en gente, en economía y ahora nos da una lección en participación ciudadana con un paro cívico que a todas luces fue contundente y que muestra que los cruceños están a la altura de asumir nuevos y grandes desafíos.

El liderazgo en lo social, político y económico debe estar acompañado de acciones que permitan enamorar a todos los bolivianos. Por ejemplo, un alcalde que tolera un letrero en la ciudad “maten a un colla, y haga patria” y no haga nada, no hace más que confirmar un alto nivel de racismo que para nada ayuda a la formación de consensos. En economía existe ambos lados de una moneda, existen productores y consumidores, no es posible un crecimiento económico sin contar ambas partes y ahí una gran oportunidad para generar alianzas a nivel nacional. Santa Cruz debe cambiar su lenguaje político que está muy orientado a la reivindicación local y departamental y empezar a ver lo nacional.

Enhorabuena que Santa Cruz empieza a jugar un nuevo rol. El gobierno, con su última intervención en el paro cívico cruceño ha puesto en evidencia que Santa Cruz es el nuevo centro geopolítico de Bolivia, por eso el temor y el uso excesivo del poder. Nos guste o no, Santa Cruz ha crecido y pide a gritos el lugar que le corresponde y merece una correspondencia en la participación política y los recursos necesarios para atender las demandas de la población incrementada, por ello la necesidad de un Censo el 2023.

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