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Ser, no solo parecer

Pablo Mendieta 22/7/2021 05:00

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“La mujer del emperador no solo debe ser virtuosa, sino debe parecerlo” es la frase que uso habitualmente en conversaciones. La aprendí hace 20 años de mi primer jefe, Felipe Larraín, cuando trabajaba como su Investigador asociado en Chile.

En breve, la expresión señala que, por ejemplo, si estás haciendo algo bueno, tu imagen pública debe reflejar esa acción. No implica ostentar o alardear, sino de proyectar una imagen correcta y coherente de integridad entre dichos y hechos.

Aludiendo a algo más contemporáneo, apunta al título del libro del periodista Manuel Campo Vidal “Eres lo que comunicas”. En síntesis, la imagen que proyecta una persona o una institución es importante.

En el caso de las políticas públicas, éstas deben ser difundidas y publicitadas acorde a lo que hacen. Nuevamente, no es presumir lo que se hace, sino dar a conocer.

Por ejemplo, hasta el siglo pasado los bancos centrales eran instituciones cerradas y sin interacción con el público. Hoy en día, los entes emisores tienen equipos de comunicación que coordinan todas las mejores estrategias para informar a la población.

Eso se hace con el fin de dar confianza y mostrar que el banco central está controlando la inflación, en esa combinación correcta de hacer y parecer. En Bolivia destacan varios esfuerzos como los Informes de Política Monetaria (IPM) y los diversos reportes. Además, están iniciativas como los concursos escolares, de ensayos y de investigación, entre otros.

Es decir, se debe actuar e informar lo actuado.

Sin embargo, no es conveniente decir mucho y hacer poco. O, en otras palabras, no es conveniente presumir algo que no se ha implementado o se lo ha hecho parcialmente, por más que la intención sea anclar expectativas.

El riesgo que se corre es que las personas no operan solo en base a expectativas. A medida que ven que no tienen los fundamentos del caso, corrigen sus percepciones a lo que es la realidad, algo que en economía conocemos como el “fin de una burbuja”.

Hace casi un año se indicó que el impulso monetario para sostener al PIB era cercano al 19%, uno de los más altos de Sudamérica. Si bien los planes de reactivación y otros mecanismos preveían más apoyo a hogares y empresas, en la práctica esta ayuda no se concretó por la falta de recursos externos y una lenta implementación, en medio de la contienda política aguda de entonces.

Actualmente existen diversas medidas de demanda y oferta que apoyan la reactivación, entre las que destaca el Bono contra el Hambre y la reactivación de la inversión pública por su magnitud. Desafortunadamente, su cuantía total todavía no es suficiente para acelerar la recuperación.

Para tener una idea concreta, el país ha perdido más de seis mil millones de dólares de actividad, gasto e ingresos por la pandemia y sus secuelas. Los planes de apoyo de los dos gobiernos que hemos tenido desde el inicio de esta pesadilla han llegado a reponer aproximadamente una mitad de la caída, con énfasis en la ayuda directa a los hogares.

Por otra parte, entre fines de 2019 y de 2020 se habría perdido 250 mil empleos en emprendimientos familiares y empresas constituidas, según se deduce de las estadísticas respectivas. A diferencia de un terremoto, que destruye el capital físico y requiere nueva inversión, en este caso se necesita principalmente capital de operaciones o de trabajo para que esas empresas se reactiven. Con una adecuada inyección externa de recursos se podría lograr este cometido.

Existen motivos legítimos para tener una esperanza de que superaremos esta crisis. Por ejemplo, nunca se había dispuesto tan rápido de varias vacunas en miles de millones de dosis en pocos meses. O, las autoridades económicas estadounidenses acaban de anunciar que el Covid-19 provocó la crisis más corta en su historia: dos meses.

Por tanto, manteniendo las diferencias legítimas de criterio, podemos consensuar más y mejores políticas para recuperar el empleo perdido en el país. Requerimos medidas contundentes operativa y comunicacionalmente.

Pablo Mendieta  es Economista



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