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Si en Santa Cruz sólo hubiera 100 personas

25/9/2020 07:57

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Christian A. Aramayo, escritor

Si en Santa Cruz sólo hubiera 100 personas, 81 vivirían en zonas urbanas y 40 serían menores de 18 años y 64 serían menores de 29 años. Noventa y dos de los 100 habitantes de esta pequeña Santa Cruz tendrían electricidad, 96 tendrían agua potable, mientras que 90 tendrían servicio sanitario, baño o letrina. En todos los casos mencionados, Santa Cruz tendría los niveles más altos en comparación de las otras comunidades vecinas (llamadas departamentos de Bolivia).

Si en Santa Cruz sólo hubiera 100 personas, 97 sabrían leer y escribir, 74 tendrían cobertura de internet fijo y móvil, siendo una vez más, las proporciones más alta del país. Mientras que 13 de los 100 habitantes serían multidimensionalmente pobres, una cifra muy elevada aunque sea el número más bajo entre todas las regiones de Bolivia.

A la hora de hablar del Estado, Santa Cruz se encuentra en el segundo lugar en cuanto a ejecución presupuestaria, solo detrás de la Sede de Gobierno pero es el departamento de la más alta proporción de ingresos municipales que provienen de impuestos locales (23.6%). Santa Cruz ocupa el tercer lugar más bajo en el porcentaje de inversión pública por persona. 

¿Cómo explicar que las condiciones de vida sean las mejores del país si no hay la inversión pública de otros departamentos? La respuesta se encuentra principalmente en la cultura. Solo por ejemplo, la provisión de servicios básicos y alimentos a través de un sistema cooperativo en el marco de un elevado horizonte ético brinda mejores condiciones de vida. Como menciona Juana Borja: “las organizaciones socialmente responsables son las organizaciones del futuro”.

Sin embargo, aún hay desafíos importantes para Santa Cruz. Por ejemplo, por cada 100 niños menores de 5 años, 9 estarían con desnutrición crónica (es la tasa más baja del país y el departamento que le sigue triplica ese número), el único número aceptable para ese indicador es cero. Lo propio ocurre con el abuso de poder y la administración de justicia.

Las macro-variables demográficas, institucionales, geográficas y tecnológicas nos indican que continuaremos viviendo cambios que mejorarán las condiciones de vida de habitantes y estantes de esta tierra. Solo por dar un ejemplo de la magnitud de estos cambios, 4 de los 20 municipios de todo el país con mayor aumento anual en el número de medidores eléctricos residenciales se encuentran en el departamento de Santa Cruz, al igual que 3 de los 10 primeros municipios de Bolivia. 

Pero todo puede perderse. Si no se defienden culturalmente los fundamentos del sistema que generó y genera la prosperidad multidimensional alcanzada, puede implicar para Santa Cruz funestas consecuencias económicas y sociales. El ejemplo más cercano lo tenemos a pocos kilómetros: Argentina, que en solo unas décadas destruyó todos los fundamentos que le permitieron ser la cuarta economía más grande del mundo con impresionantes avances en ciencia, literatura y lo social. En tal sentido –y como segunda advertencia- es importante reconocer que no es suficiente tener la razón, se requiere creatividad para promover esos valores que dieron pie a este prodigio histórico. Como última advertencia, hay instituciones ya consolidadas y será inútil intentar prescindir de ellas: hablo de los voluntariados, la religión, el cooperativismo, el espíritu emprendedor, el carnaval, los cabildos, etc.
Que la coyuntura no nos perturbe: Santa Cruz necesita lo mejor de su gente.

Todos los datos son de fuentes oficiales, recientes investigaciones de la UAGRM, del sector empresarial y el prominente Atlas Municipal de los ODS.

Todos de acceso libre.