Opinión

Silvia Barona creó un “clima científico” del derecho

William Herrera A 21/6/2021 05:00

Escucha esta nota aquí

La doctora Silvia Barona Vilar, dependiente de la Universidad de Valencia (España), no solo es  académica, y autora de una extraordinaria producción jurídica, tanto en España como en el exterior, sino también una líder en todo el sentido de la palabra. En mayo de 2001, fue invitada a impartir clases en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y, sin pensarlo dos veces, aceptó y terminó desembarcando en Santa Cruz y Bolivia para siempre. Ella fue el imán para que hayan venido Carlos Esplugues, Juan Montero Aroca, Jesús Olavarría Iglesias, entre otros académicos españoles, que por cierto jerarquizaron la formación post-gradual y el conocimiento científico nacional.    

Y que con bastante retraso y limitaciones, comenzaba en Bolivia la formación post-gradual en Derecho, y ella encuentra el terreno fértil para emprender lo que más te gusta y sabe hacer: impartir y compartir sus amplios conocimientos jurídicos. Hay que dejar establecido, no obstante, que el doctor Willman Ruberto Durán Ribera, fue el creador y pionero de estos programas y estuvo al frente de los primeros maestrantes en derecho penal y procesal penal.

En cada estancia en Santa Cruz, Silvia Barona no solo impartía clases y se involucraba en nuevos proyectos académicos, sino que además organizaba encuentros, provocaba el debate y, con ello, terminó creando un “clima científico”, hasta entonces desconocido. Ella era invitada a una serie de eventos donde lucía sus conocimientos, era admirada e irradiaba simpatía y todo era “amor a primera vista”. Todo lo hacía (y lo hace) con plena convicción, determinación, profesionalismo, alegría y una vitalidad contagiosa.

En realidad, nuestra mentora llegó a Bolivia en el momento histórico preciso en que no sólo había la necesidad de ampliar y fortalecer los estudios post-graduales en la universidad moreniana sino también porque estaba en plena efervescencia la reforma procesal penal. La Ley 1970 de 25 de marzo de 1999 daba sus primeros pasos y, ella se pone a estudiar los cambios bolivianos (que en España se siguen haciendo esperar). Y como de muestra basta un botón, uno de sus primeros libros bolivianos fue: Medidas cautelares penales, nuevo proceso penal boliviano, Santa Cruz de la Sierra, Ed. El País, 2002, monografías pionera sobre el tema que se ha convertido en la obra de consulta obligada del foro jurídico boliviano.

En realidad, junto a sus colegas que iban y venían de España, Silvia Barona consigue, previo convenio con la Universidad de Valencia, impartir el primer programa de doctorado en Bolivia (derecho, empresa y justicia), que tuvo dos versiones exitosas. Por cierto, un buen número de alumnos terminamos la tesis, la defendimos y llegamos a obtener el grado de Doctor en Derecho, después de largas estadías en Valencia. Todo este programa, no hubiera sido posible sin el liderazgo, el concurso y el apoyo militante de la profesora Silvia Barona y su Universidad. Nunca dejó de tocar las puertas de, por ejemplo, las editoriales españolas para que donaran libros y conseguir pasantías para alumnos bolivianos en España.

Y como prueba de su generosidad, Silvia Barona creó la “Biblioteca Jurídica Valenciana”, con más de 24.000 volúmenes, que constituye hoy la base de la biblioteca de la Universidad estatal no solo de Santa Cruz y sus satélites sino también de otros departamentos. También difundió sus numerosas publicaciones de derecho comparado y boliviano, como la colección jurídica en la Editorial El País de Santa Cruz, que constituye, sin lugar a dudas, otro hito que pone de manifiesto la inmensa tarea desarrollada por la profesora Silvia Barona en Bolivia.


Quienes fuimos sus discípulos disfrutamos no sólo de su amistad, su calidad humana, su carisma, su rigurosidad académica, su conducta de vida llena de valores éticos y morales, sino además de su vocación de servicio y su excepcional manera de dar y entregarse, cuyas cualidades, entre otras cosas, caracterizan la personalidad de Silvia Barona Vilar. Por ello, el mejor regalo que podemos hacerle en el “día del maestro”, es seguir el sendero trazado por nuestra mentora en el estudio del Derecho y la defensa de la justicia y el sistema jurídico-constitucional.

* Jurista y autor de varios libros

Comentarios