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OPINIÓN

Situación de los hidrocarburos en Bolivia: ¿se avizoran cambios?

6/5/2020 03:00

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Ramiro Moreno-Baldivieso - especialista en Derecho Petrolero

Nos imaginemos por un momento que Bolivia en materia de hidrocarburos haya tenido una producción mayor a México, Brasil y Venezuela, y que desde luego pertenecía a la OPEP, y que operaban en el país las compañías petroleras extranjeras más grandes del mundo en contratos con YPFB, y que se disputaban a cada momento las áreas que el gobierno licitaba, y desde luego la renta petrolera que ingresaba a las arcas estatales eran impresionantes. ¿Cómo habríamos logrado alcanzar semejante éxito no solo técnico, sino económico en este campo?

Quizá la respuesta que pudiéramos encontrar, seria aquella que el éxito se debió gracias a los mecanismos legales-contractuales a través de los cuales se llevó adelante toda la política de exploración y explotación de petróleo y gas, y que juntamente con potencial hidrocarburifero de un país en cuanto a reservas probadas, se tuvo el éxito deseado. Para este objetivo, es de mayor importancia contar con un sistema de contratos, cuya estructura y contenido sea lo suficientemente atractivo para las compañías extranjeras, pues permitiría a los países contar con cuantiosos ingresos y a la vez la empresa extranjera tendría buen rendimiento de sus acciones en los mercados bursátiles del mundo. No solo las compañías privadas, sino aquellas estatales y mixtas de otros países tendrían también interés en participar en contratos con el Estado, y cada vez que este realice nominaciones de campos hidrocarburifero para su aprovechamiento, habría numerosos interesados en participar de la licitación. 

Hasta aquí todo es interesante, puesto que el Estado gracias a la generosidad de la madre naturaleza de haberle dotado de ese recurso natural abundante, estaría por una parte, en la capacidad de entrar en negociaciones mejorando las condiciones contractuales a su favor, y por otra, la empresa extranjera quedaría satisfecha en todas sus pretensiones al recibir muy buenos ingreso a su favor. 

Pero no todo es como está descrito precedentemente, difiere pues de mucho de lo que hicimos en nuestra realidad pasada y la que tenemos en la actualidad. Podemos apreciar que Bolivia nunca fue un país con un alto potencial hidrocarburifero; tampoco fuimos considerados como actores importantes en temas de hidrocarburos en el concierto latinoamericano y menos mundial. 

Tuvimos diferentes etapas de nuestra historia petrolera con un sistema concesional, también contractual incipiente, pero siempre con escaso potencial hidrocarburifero, no obstante de haberse descubierto importantes yacimientos gasíferos en el Departamento de Tarija, lo que nos llevó a realizar importantes inversiones para el desarrollo de nuevos proyectos para la exportación y también para la industrialización del gas. 

Se puede afirmar que la política de tratamiento a los hidrocarburos en cuanto a su aprovechamiento, atravesó por varios modelos o títulos jurídicos en nuestro país. En efecto, transitamos en un inicio con el régimen concesional, hasta llegar a algunas modalidades contractuales interesantes que se daban en otros países con alto potencial en hidrocarburos, como ser los contratos de producción compartida y su modalidad que son los contratos de operación.
Sin embargo, considero que por la influencia de la concepción del nacionalismo sobre los recursos naturales que impero en la década de los 60 en el mundo; la proclamación y consagración constitucional en los países sobre la propiedad de los hidrocarburos, se podría afirmarse que se profundizo más el ánimo sobre regulador de parte del estado, introduciendo controles técnicos, económicos y de otros de carácter legal, como negar al operador/inversor recurrir a mecanismos alternativos de controversias como el arbitraje en toda la cadena hidrocarburifero, es decir el negocio petrolero (como lo denomino de mi parte que son las fases en las que se divide la industria petrolera: exploración, explotación, comercialización, distribución, etc); la obligación de conformación de sociedades estatales, mixtas y de otro tipo, siempre en la perspectiva de que el Estado tenga fuerte presencia en materia de hidrocarburos.

Cómo van los tiempos actuales, con la aparición de la pandemia del CoronaVirus19, el sector de los hidrocarburos no podría estar peor. Se dirá que son ciclos económicos y que luego volveremos a la normalidad. También se dice que no habrá vuelta a una situación normal pre-Coronavirus, por lo tanto, tendremos que pensar entonces en nuevos esquemas contractuales para atraer la inversión extranjera en el campo de los hidrocarburos, con nuevas normas regulatorias sencillas, que sean atractivas a los inversionistas, o de lo contrario, continuaremos con la explotación forzada hasta agotar nuestras reservas existentes con riesgo de no poder exportar, y ni siquiera cubrir la demanda interna nuestra.