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22 de septiembre de 2017, 4:00 AM
22 de septiembre de 2017, 4:00 AM

Los delitos, y en especial aquellos más graves y que atentan contra las personas, generan víctimas que presentan serios problemas de salud sicológica. Una víctima es cualquier persona que sufre un malestar emocional a causa de un daño intencionado provocado por otra persona, por ejemplo las agresiones sexuales, los atentados terroristas, los atracos con rehenes y otros. 

En estos casos, es importante la intervención en crisis de forma inmediata que tiene como objetivo detectar a las personas en riesgo, además de prevenir la aparición o agravación del trastorno y discriminar quiénes necesitan más apoyo. Si en el lugar del hecho, no existen profesionales de la salud mental, otros profesionales como policías, bomberos o socorristas, pueden prestar primeros auxilios sicológicos a las víctimas de un hecho traumático in situ, para aliviar el sufrimiento de ese momento y ponerle en contacto con su red de apoyo social, vital para su recuperación. Los días posteriores al suceso traumático, las víctimas deben recibir una intervención sicológica temprana, para: a) la evaluación inicial del daño sicológico, de los factores que facilitaron el trauma, del nivel de resistencia al estrés, b) intervención en crisis que haga frente a los síntomas inmediatos y definir medidas de higiene mental y recuperar la rutina cotidiana; y c) detectar a las víctimas que sean más vulnerables a cronificar los síntomas del estrés postraumático. Algunos signos visibles que indican la urgente necesidad de tratamiento sicológico especializado es la negativa (de la víctima) de hablar sobre el suceso traumático, además la carencia de apoyo social, ya sea porque ella misma se aísle o porque su entorno la evite.

Con respecto a los delitos contra víctimas especiales, siempre deben ser asistidas por sicólogos que les acompañen a la hora de interponer la denuncia, ya que es un momento muy delicado. Y, cuando una mujer acude a la Policía a sentar denuncia por malos tratos o tras haber sido agredida (sobre todo sexualmente), debería tomar su declaración una mujer policía, entrenada en atender y saber tratar a víctimas de violencia sexual y de género. 

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