Edición Impresa

Sobreviviendo al sistema educativo

Homero Carvalho Oliva 19/2/2020 03:00

Escucha esta nota aquí

Hace más de cincuenta años que algunos intelectuales bolivianos alertaron sobre el fracaso de la educación en nuestro país. 

Primero fue Franz Tamayo con su libro Creación de la pedagogía nacional que nos señaló el camino de una enseñanza apropiada a nuestra cultura y luego Mariano Baptista Gumucio fue más directo en su libro Salvemos a Bolivia de la escuela, justamente en esta obra afirma: “Son los padres de familia quienes deben primero darse cuenta del absurdo de esta institución a la que rinden supersticioso culto, como si ellos no hubieran sido también víctimas en su tiempo. 

Hay una razón psicológica por la que, las madres en particular, ven en la escuela su tabla de salvación: le agradecen su papel de guardería infantil, ya que no sabrían qué hacer con sus hijos en la casa y temen a la calle como al demonio.

Mientras no establezcamos alternativas claras a la escuela, continuaremos machacando las cadenas del país en el dogal del atraso, el subdesarrollo y la alienación cultural. Ahí se halla la raíz profunda de nuestra frustración nacional, una propuesta que está en vigencia.

Después de estas importantes obras, ahora ya olvidadas, aparece el libro Sobreviviendo al sistema educativo, de Solia María Centeno de Baglivo, en el que de manera sincera, honesta y valiente nos ofrece el testimonio de su propia experiencia en este obsoleto sistema que ningún Gobierno se ha atrevido a enfrentar oportunamente. 

A través de sus relatos escolares y estudiantiles la autora nos va demostrando la urgente necesidad de reformar el anquilosado aparato educativo basado en premios y castigos, en el que los estudiantes compiten, dejando de lado sus propias habilidades y capacidades personales, así como la educación emocional, la solidaridad, el amor al prójimo y a la comunidad, que nos ayudarían a ser mejores ciudadanos más allá de formarnos como simples repetidores de fórmulas que luego no nos servirán para nada en la vida cotidiana, familiar y profesional. Testimonio y propuesta, relato y ensayo, se trata de un libro muy valioso y necesario.

Sin duda alguna es un aporte trascendental que aporta una nueva visión para nuestro malogrado sistema educativo, que será presentando al público lector con el auspicio de PIX Publicidad e innovación experiencial. Espero que este libro sea leído y asimilado por toda la comunidad académica: padres, docentes, estudiantes, administrativos y autoridades en todos sus niveles estatales.