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OPINIÓN

¡Son los incentivos, profesor!

20/5/2020 03:00

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Por: Freddy Terrazas Sedlak. (Lic. Ing. Económica. MBA)

Son los incentivos los que modelan el comportamiento de las personas, por ende, el éxito o el fracaso, dependen de que estos estén bien planteados. Existen muchas leyes cargadas de buenas intenciones, cuyos resultados son insuficientes, nulos e incluso contrarios a los buscados, debido a que no incluyen los incentivos correctos.
 
Es el caso del Plan de Emergencia de Apoyo al Empleo y Estabilidad Laboral, que pretende preservar el empleo formal, apoyando fundamentalmente a las Pymes a través de préstamos con fondos canalizados por el Estado hacia los Bancos. Los fondos no están llegando a las Pymes, por tanto, no se está logrando el objetivo, con las graves consecuencias que esto conlleva para la estabilidad laboral.

¿Por qué no está funcionando? Simplemente porque olvidaron incluir el principal incentivo para que esta política de apoyo funcione, que estos préstamos cuenten con un fondo de garantía del Estado, vale decir, que el Estado corra el riesgo. Sin poner ejemplos de latitudes muy lejanas, en los cinco países que nos rodean, se ha implementado este plan de apoyo, y en todos los casos, los préstamos tienen la garantía de fondos estatales. Bolivia, es el único país en el cual el Estado no corre con el riesgo de los préstamos, dejando todo el riesgo a la Banca, a quienes bajo estas condiciones, al ser un crédito de emergencia, de alto riesgo y de bajo interés, no les conviene colocar los recursos. Por tanto, están evaluando estos créditos de forma muy estricta y lenta, bajo los parámetros de un crédito tradicional, amparados en una resolución de la ASFI, colocando estos recursos a las empresas más grandes, para minimizar su riesgo.

En los 5 países con los que tenemos fronteras, se están aplicando fundamentalmente 5 políticas de apoyo a las empresas. Cada uno de estos países aplica al menos 3 de las políticas que nombraré a continuación:
●    Préstamos a través de la Banca, con recursos canalizados y garantizados por el Estado.
●    Subsidios directos para apoyo a pagos de salarios.
●    Descuentos en los pagos de aportes patronales.
●    Reducción de jornada laboral, con disminución de salarios.
●    Suspensión temporal del contrato de trabajo, con apoyo del gobierno al trabajador a través del seguro de cesantía.

En Bolivia como ya señalamos, estamos apenas tratando de implementar la primera política listada, con ausencia de la principal condición para que funcione, que el Estado garantice los préstamos, por tanto, vamos por mal camino.

Nuestro país cuenta con cerca de 600 mil empleos formales en el sector privado, y un número de empresas ligeramente superior a 100.000 (las matrículas de comercio renovadas anualmente no superan las 80.000 y las nuevas inscripciones son menos de 20.000). Se hace primordial el apoyo al pequeño sector formal que todavía existe.

Debemos tomar en cuenta que el sector formal viene golpeado desde hace muchos años, la economía viene en desaceleración desde el 2014, período de tiempo en el que las regulaciones laborales se han endurecido, se generaron fuertes incrementos de salarios y cargas sociales, se pagaron 4 dobles aguinaldos, se paró durante 21 días, ahora estamos por cumplir 2 meses de cuarentena y con una incertidumbre muy grande en cuanto a lo que sucederá con la economía.

Los resultados no se pueden negar, un estudio en conjunto realizado en abril, por 3 prestigiosas universidades (Yale, Princeton y Oxford), para medir cómo la pandemia está afectando a los pequeños y medianos negocios (las Pymes) en los diferentes países, muestra los siguientes resultados en Bolivia, donde se entrevistaron a 3,000 Pymes:
●    Más de la mitad ya había despedido trabajadores hasta el 20 de abril.
●    El 60% piensa que va a despedir trabajadores en los próximos 6 meses.
●    Más del 40% piensa que tiene más probabilidades de cerrar que de seguir funcionando en los próximos 6 meses.

Para que al menos intentemos salvar 200 mil empleos formales a través de este plan de apoyo para pago de salarios sugiero las siguientes acciones inmediatas:
●    Que la ASFI saque una resolución que sustituya la que ya emitió, donde instruya, que las únicas condiciones para acceder al préstamo mencionado sean la presentación de la última planilla de sueldos presentada a la AFP, como mínimo la de diciembre de 2019 o posterior, además de la declaración jurada; respetando el reglamento que fue aprobado en la Asamblea.
 
●    Que el parlamento:
○    Modifique el plazo del préstamo de 18 meses a 36 meses, dada la difícil coyuntura.

○    Que se incluya un fondo de garantía Estatal para estos préstamos.


Es esencial alinear los incentivos correctos para que las políticas públicas funcionen y lo hagan además de forma oportuna. El tiempo apremia, no podemos dejar a su propia suerte los pocos empleos formales que existen en Bolivia.