Opinión

Sugerencias para hacer sostenible el Estado de Emergencia Sanitaria

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28 de marzo de 2020, 3:00 AM
28 de marzo de 2020, 3:00 AM

Hernán Paredes Muñoz

El Estado de Emergencia Sanitaria es bueno para evitar la escalada del coronavirus, pero urgentemente debe ser complementado con medidas microeconómicas, si no será difícilmente sostenible. 

En las medidas hay señales de disciplina, pero falta complementarla con medidas que eviten mayores contagios en los mercados. El desafío es fundamentalmente logístico. ¿Qué y cómo hacer para garantizar la provisión de alimentos esenciales en democracia, sin matar a los productores/fabricantes y sin torturar a las familias que deben mandar/sacrificar un miembro para que sea puesto en riesgo, yendo a pie hasta el mercado/foco de infección, hacer filas y volver a pie cargando las provisiones para una semana, cumpliendo las normas sanitarias? 

Ordenamientos básicos: las mañanas para que las familias compren y las tardes y noches para abastecer, salvo excepciones. Los protagonistas son los productores, transportistas, vendedores y compradores. Los tres niveles de gobierno, deben normar de manera simple, facilitar, apoyar y si pueden subvencionar a los productores y transportistas, para bajar los precios de venta. El Estado norma y facilita, los protagonistas son los ciudadanos. 

Alianza con productores y fábricas: en las tardes y noches, los tres niveles de gobierno, en particular los gobiernos municipales, deben normar y facilitar para que la producción rural de frutas, vegetales y otros productos agropecuarios de provincias, sea agregada por camiones y lleguen regularmente a las fábricas de alimentos, tambos o centros de abasto en las ciudades. Los gobiernos municipales deben normar y facilitar el transporte de trabajadores a fábricas de alimentos. Sin duda el Ministerio de Trabajo deberá normar y flexibilizar sistemas de contratación y jornadas laborales. Todo respetando las normas sanitarias, estrictamente. 

Alianza con grandes proveedores y fabricantes: los gobernantes deben normar y acordar con los grandes proveedores y fabricantes de alimentos y medicamentos esenciales, para que abastezcan tiendas de barrio, contraten camiones para que se vendan productos en los barrios y condominios, de manera ordenada y cumpliendo normas sanitarias. De esta manera se evitará torturar al ciudadano, dando dos opciones, comprar de los camiones de los grandes proveedores/fabricantes o en la tienda de barrio. Hay que masificar y seguir la iniciativa de YPFB que lleva garrafas a las casas o IMBA y otras empresas que también lo hacen en algunas ciudades. Evitamos aglomeraciones en mercados y la tortura de caminar largas distancias. Cumplimos mejor la normas sanitarias, puesto que el riesgo de contagio es menor yendo al camión/tienda de la esquina, que hasta el mercado. Nunca como antes, normar el comercio sin generar burocracia, es fundamental, para evitar agio y especulación, y por el contrario tener un proceso de comercialización fluido y seguro. 

Alianza con organizaciones ciudadanas: El Gobierno propone dar comida distribuida por militares y policías. Mejor, entregar a organizaciones ciudadanas que en varios períodos de dictaduras y situaciones críticas, han permitido dar comida buena a la gente. En los barrios pobres debía promoverse y normarse Comités de Madres de Familia u otro tipo de organizaciones que permitan recibir, cocinar y distribuir comida nutritiva, casa por casa en el barrio, particularmente a las familias pobres, personas que viven solas, en fin, a quién lo necesite. Con seguridad, esta será una eficaz combinación de solidaridad y eficacia. Insisto, los gobiernos municipales deben normar y facilitar, e incluso, aportar con dinero a esta olla Común. Los militares y policías pueden facilitar la logística para que los insumos lleguen a cada organización ciudadana de los barrios/zonas pobres de todo el país, particularmente suburbanas. 

Alianza con Farmacorp, Farmacias Bolivia y otras: la tortura es comprar a pie hasta el mercado alimentos, pero lo que ya es inaceptable es que se haga colas en las farmacias y que algunas no estén bien abastecidas. Por favor, necesitamos una alianza con las grandes cadenas farmacéuticas e industrias como Inti para que hagan farmacias móviles, que incluyan por ejemplo los 100 medicamentos más demandados, una o dos enfermeras que tomen la temperatura y vean algunos signos para identificar enfermos. Que fácilmente puedan derivar a personas realmente sospechosas de estar contagiadas a los sistemas oficiales de salud. Esta alianza de cadenas de farmacias con gobiernos municipales es textualmente vital. 

El Estado de Emergencia Sanitario es disciplina que se debe cumplir, pero para ser sostenible tiene que ser completado y democratizado, con medidas como las sugeridas aquí. El pensamiento no puede entrar en cuarentena.
 

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