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Tierra para todos

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17 de marzo de 2017, 4:00 AM
17 de marzo de 2017, 4:00 AM

El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, dijo que el Gobierno ha señalado 2018 como año tope para culminar con los siempre engorrosos procesos de saneamiento y titulación de tierras. El anuncio lo hizo durante la posesión de los nuevos ejecutivos de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), casi al mismo tiempo que el golpe de timón dado en el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), que estrena nueva directora.

Según datos de este organismo, son cerca de 24 millones de hectáreas que restan por sanearse y titularse en el país, equivalentes a un 23% del total de tierras productivas. Para impulsar los trámites sin más demoras, el INRA dispone incluso de un apoyo financiero de $us 60 millones del Banco Interamericano de Desarrollo. 

Ante la inquietud planteada por la CAO sobre los productores de la región que todavía no tienen garantizada la propiedad plena sobre los fundos en que trabajan, García Linera hizo notar el avance de un 80% en la titulación y que se realizarán todos los esfuerzos que sean necesarios para concluir con lo que resta. 

El segundo mandatario también resaltó la intervención del Estado para frenar, con el empleo de la ley, los avasallamientos y la acción de los ‘tomatierras’, que durante décadas se convirtieron en una auténtica plaga –como la de las langostas–, afectando a la propiedad privada y a la producción, principalmente en la región cruceña. García Linera subrayó que hay tierra suficiente para distribuir en Bolivia; ahora la tienen los empresarios, los grandes productores y los microproductores. Así, nadie que se sienta ‘desposeído’ tiene motivo alguno para ocupar una parcela que no es la suya. 

No obstante, a fin de evitar futuros atropellos y la repetición de acciones delictivas que afecten a los sectores agropecuarios que tienen planteado el desafío de llegar a ocho millones de hectáreas de producción, es necesario que se mantengan las más drásticas penalidades contra los invasores de tierras, que todavía no han dejado de lado las malas prácticas. 

Bolivia precisa ampliar su horizonte productivo. Con medidas adecuadas como las que se vienen planteando coordinadamente, se crearán las mejores condiciones para lograrlo y tendrán tierra fértil y suficiente quienes quieran trabajarla honestamente 

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