Opinión

Tierra y alimentos

El Deber logo
11 de agosto de 2017, 4:00 AM
11 de agosto de 2017, 4:00 AM

El ministro César Cocarico, de Desarrollo Rural y Tierras, informó que, como resultado de la política aplicada por el Gobierno del MAS, desde 2006 hasta ahora, la tenencia de la tierra aumentó para los campesinos y disminuyó drásticamente para los empresarios.

Según las cifras del ministro, en 2005 los grandes empresarios tenían control de 65% de la tierra y los campesinos de 30%, pero que ahora las cosas han cambiado tanto que 57% de las tierras tituladas están en manos de los campesinos y solamente 9,8% están en poder de los empresarios.

Por otro lado, la Fundación Jubileo, usando datos del INE, informó que en el primer trimestre de este año la importación de alimentos creció en 17% respecto de igual periodo del año pasado, mostrando una tendencia constante de incremento de la dependencia del país respecto de los alimentos importados. Entre enero y marzo de este año, la importación de alimentos, dice el informe, fue por US$ 173 millones, monto que supera en 25,2% al que se erogó en igual periodo de 2016.

Estas dos noticias están relacionadas, necesariamente, porque los alimentos que ahora deben importarse en volúmenes crecientes se producen en la tierra, ya sea administrada por campesinos o por empresarios agrícolas.

Si la importación creciente fuera resultado de los cambios producidos en la política referida a la 
tenencia de la tierra, algo habrá que hacer para 
corregirlos.

Es probable que los campesinos no hayan recibido ni las herramientas ni el apoyo suficiente para producir alimentos con destino a los mercados, como ocurrió en los años que siguieron a la reforma agraria de 1953, cuando también se registró un fuerte descenso de la producción.

Por otro lado, los empresarios del sector repiten, hasta ahora sin recibir respuesta, que las inversiones para aumentar la producción requieren de un sistema de seguridades jurídicas sobre la tenencia de la tierra. El presidente de la CAO, Freddy Suárez, aboga por “la propiedad plena” de la tierra.

Las autoridades nacionales tienen ahora una tarea: deben encontrar la solución para que la producción de alimentos crezca y así el país se evite de importar alimentos. Por el momento han comprobado que sus medidas sobre la tenencia de la tierra no han ayudado a lograr el autoabastecimiento, sino todo lo contrario. 

Tags