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¡Tierra!

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El concepto de tierra en economía es el conjunto de recursos naturales que pueden ser utilizados en el proceso productivo. El factor tierra es uno de los cuatro factores de la producción, junto con el trabajo, el capital y la tecnología. El concepto de tierra como factor productivo incluye no solo el suelo cultivable o aquel en donde se soportan edificios e infraestructuras, sino que también incorpora a los recursos naturales tales como minerales, agua, gas natural, flora, fauna, etc.

Los recursos incluidos dentro del factor tierra se suelen dividir en tres grandes categorías: renovables, no renovables y permanentes. Los renovables incluyen al suelo, la flora y la fauna ya que pueden regenerarse y reproducirse si son manejados de manera eficiente y sostenible. Los no renovables incluyen todos aquellos que se van agotando a medida que se utilizan; así, por ejemplo: las minas de estaño, oro, las reservas de gas, de petróleo, etc. Los permanentes se refieren a aquellos que parecieran infinitos porque su uso por el ser humano no parece reducir su disponibilidad; p.ej.: la energía solar, el aire y el agua.

La demanda de tierra y la competencia por ella para la agricultura, la expansión urbana y la construcción de infraestructuras, son cada vez mayores y dan lugar a procesos de negociados políticos y económicos, que muchas veces son criminales o rozan esos límites.

El estado natural del recurso suelo del planeta Tierra se ha transformado casi en un 65% y el ritmo de conversión se está acelerando y esto es irreversible. La salud y la productividad de la tierra cultivable (suelo) existente están disminuyendo en caída libre y con el cambio climático ha empeorado pese a grupos y corrientes de opinión que no asumen esta dramática situación.

En las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado el gobierno del MNR implementó entre otras medidas la marcha hacia el oriente, el plan inmediato, la CBF (Corporación Boliviana de Fomento) como la extensión lógica del Plan Bohan. La búsqueda de un futuro mejor para muchos bolivianos, con el deseo de progresar en una Bolivia hipóxica, miserable, minera, postrada, agotada y reducida.

Así con modelos de colonización dirigida, semidirigida, espontánea y colonizaciones militares, fueron asentándose gente andina desde 1954. El traslado y el asentamiento de familias de agricultores andinos en forma más o menos planificada y ordenada y de inmigrantes extranjeros para poblar las zonas deshabitadas y aptas para la agricultura en la zona norte y este de Santa Cruz siguiendo normas técnicas básicas, fue la base de lo que se conoce como modelo de desarrollo cruceño.

Toda esta visión fue perfeccionada con un trabajo técnico minucioso que culminó con el PLUS, Plan Mayor del Uso del Suelo realizado por Cordecruz y presentado en 1995, a lo que siguieron otros estudios para normar varios aspectos rumbo a un desarrollo agropecuario sustentable, ¿con muchos problemas? Sí! pero con más luces que sombras.

Cuando las cosas se hacen bien intencionadas, con ideólogos y profesionales honestos de verdad, los resultados son buenos. El pragmatismo del cruceño y la participación de los nuevos habitantes que llegaron a la región fue el timón que convirtió a Santa Cruz en la región más desarrollada del país y donde miles de ciudadanos honestos, trabajadores y bien intencionados de otros departamentos convergen cada año para concretar sus sueños de un futuro mejor, dejando atrás años de frustraciones y complejos.

Los que crearon un ministerio de descolonización y “despatriarcalización” son ahora los mayores promotores de la colonización física y cultural, el avasallamiento de ambientes naturales y la imposición de culturas en ambientes totalmente diferentes en origen y visión.

Mientras que en la actualidad el desarrollo espacial, económico y social del país está basado en el asalto y la extorsión planificada por oligoides resentidos e inducidos por un atávico complejo de inferioridad y promovida por personas absolutamente incapaces intelectual y técnicamente, además sin méritos para manejar o planificar políticas que direccionen los procesos de desarrollo humano, económico y político del país. Junto a los inútiles oficiales gubernamentales está una jauría de propietarios de reses dizque “ganaderos” afines al sistema predatorio oficialista que presionan por extender los permisos de desmonte y las fechas de las “quemas controladas” mientras los verdaderos agropecuarios; consideran el uso del fuego en la actividad agropecuaria como una práctica primitiva y absolutamente superada.

La incineración de millones de hectáreas del bosque seco chiquitano, el más grande y único en el mundo, una ecoregión riquísima en especies vegetales y animales es un acto criminal que no solo afecta parte del sistema amazónico sino una buena parte del sistema de transición entre el clima húmedo de la amazonia y el árido chaco.

El Pantanal, otro sistema único en el mundo y la cuenca media occidental del sistema del Plata son severamente afectados. Ya vemos y experimentamos extremas condiciones climáticas, potreros que no producen, cosechas que no rinden, descontrol de plagas, suelos erosionados e infértiles y pobreza extendida.

La actual manera torpe y abusiva de disponer de los recursos renovables nacionales como el suelo, solo significa permitir que se sigan utilizando a los ignorantes para desmovilizar, dividir, prebendalizar, corromper y destruir lo institucional de las verdaderas organizaciones útiles no afines, pretendiendo destruir su capacidad de pensamiento y denuncia social, pero sobre todo pretenden anular las reivindicaciones y la capacidad de conquistar nuevos y nobles derechos colectivos e individuales de la gente trabajadora honesta.

Se ha llegado a un punto en que una vez disipado el entusiasmo de la novedad de colosales inversiones inútiles, sin contar el diezmo exigido por políticos a empresarios cómplices, el pueblo ha llegado a la conclusión que al margen de la evidente corrupción, no han mejorado, ni mucho menos transformado sus condiciones de vida, de trabajo, ingresos o de acceso a los servicios básicos que tanto necesitan, así que el as bajo la manga de los políticos sinvergüenzas y mentirosos es la distribución abusiva, ecocida, genocida e ilegal de “tierras” en ambientes no aptos para propósitos agropecuarios, para colmo de los colmos engañando por un lado a miles de ilusos ciudadanos despistados y exacerbando la avidez mercantilista de otros delincuentes inescrupulosos.

Roberto Unterladstaetter K. es Ing. Agrónomo y Docente Universitario.

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