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Transformación digital y pandemia

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La creación de una marca y el público potencial al que puede llegar es buen ejemplo de que nada es igual hoy que hace una década. La transformación digital y la pandemia están cambiando todo. Hoy, las marcas se crean y crecen en las redes sociales: un espacio sin fronteras donde el único límite es el idioma.

Y es un factor competitivo para Iberoamérica y los 585 millones de personas, 7,6% de la población mundial, que compartimos una misma lengua, el español. Indicadores como los canales con más suscriptores de YouTube revelan que hay margen para crecer. Entre los 100 primeros, 19 son en español, pero el primero en aparecer, Badabum, productora mexicana de contenidos virales, ocupa el puesto 33. Y algo similar ocurre en Instagram o TikTok.

Las redes sociales hacen posible que, desde cualquier lugar del mundo y a través de nuestro idioma, aspiremos a un posicionamiento global de nuestra marca. Conseguirlo exige abandonar planteamientos obsoletos y asumir esquemas más abiertos. Muchas veces lo que no sucede no es porque no pueda hacerse o no tenga lógica, sino porque no somos conscientes de que se pueden superar las barreras impuestas por nuestra mente en un mundo diferente.

Por ejemplo, las inversiones y estrategias de posicionamiento de las marcas globales todavía se planifican según unos organigramas de las empresas que obedecen a criterios geográficos. En el caso de las compañías de España y Portugal son Emea (Europa, Oriente Medio y Asia), y en América Latina es América. Sin embargo, hoy las redes permiten emprender desde cualquier lugar del mundo y llegar a cualquier mercado.

La economía mundial, pese a que aún se vive en pandemia y que la variante delta está haciendo retroceder las medidas de apertura, está por buen camino y se nota un crecimiento de los negocios, donde el turismo está siendo impulsado de manera extraordinaria. Por lo que existe un optimismo con moderación. Y es que en la recuperación de la crisis influirán muchas variables como la gestión de los gobiernos, el ritmo de vacunación, el aprovechamiento eficiente de recursos como las materias primas o las infraestructuras y, por supuesto, el talento y la capacidad innovadora.

Esto último, en el caso de Latinoamérica, es una buena noticia, porque somos emprendedores y potencia en redes sociales. Con casi 400 millones de usuarios y una media de 3 horas y 45 minutos al día, somos la región del mundo que mayor cantidad de tiempo destina a estos canales. Una oportunidad para aprovechar ese nuevo modelo de crecimiento y creación de marca.

Más allá de las personalidades que son fenómenos mundiales con más de 70 y 58 millones de seguidores en Instagram, también hay otros que destacan en otros campos. Como el colombiano Julio Alberto Ríos (Julio Profe), un influencer con más de 4,9 millones de seguidores y récord Guinness por contar con la clase de matemáticas en línea con más espectadores del mundo. Otro es el mexicano Alexander Gómez (Profe Alex), docente que comparte sus conocimientos con 5 millones de seguidores, de los que más de 1,5 son mexicanos. Y Andrés Meneses, impulsor de una plataforma de empresas en Instagram que factura más de un millón de dólares mensuales y cuyas campañas llegan a 200 millones de seguidores.

Ejemplos que inspiran y que nos confirman que las redes sociales son hoy el mejor espacio para proyectar talento y crear marca. En un mundo en crisis como el actual, vivimos la contradicción de que, por otro lado, hay mucho dinero y capacidad de inversión. Los fondos están multiplicando sus inversiones ahora. Las dos obsesiones son los negocios digitales y la sostenibilidad.

Juan Manuel Arias es Economista

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