Edición Impresa

OPINIÓN

Tratando de contabilizar datos...

Ronal Tineo 10/10/2019 01:00

Escucha esta nota aquí

Bastante preocupado por lo que nos están contando algunos revisionistas de la historia cruceña, y a fin de compatibilizar datos cruzados, tuve que volver a consultar los textos de historia de don Humberto Vásquez Machicado, (enemigo acérrimo de las “blasfemias históricas”), sobre todo la parte relativa a la fundación de Santa Cruz de la Sierra. Al respecto, el doctor Vásquez Machicado, refiere que Ñuflo de Chaves “ creyó oportuno ya realizar la fundación que tenía proyectada. El 26 de febrero de 1561 erigió la ciudad de Santa Cruz de la Sierra a orillas del arroyo del Sutós en la serranía que hoy se conoce con el nombre de San José de Chiquitos..”(Santa Cruz de la Sierra, apuntes para su historia, p22).

Sin embargo, no faltan algunos apasionados por la historiografía cruceña que sostienen lo contrario, no sabemos si con propósitos de opacar la gloria del gran Capitán, pero escriben artículos de opinión afirmando que un “cabildo engendró la fundación de Santa Cruz de la Sierra”, y que conste que no son andinocentristas quienes así se pronuncian, sino cruceños de pura cepa.

Que sepamos, por los textos consultados, dicha fundación fue asumida en forma personal y unilateral por Ñuflo de Chaves con el poder derivado del virrey Marqués de Cañete, que viene a ser el poder constituyente, el que le instruye fundar la Gobernación de Moxos el 15/I/1560. Prevalido del poder delegado, y en ausencia del gobernador titular don García Hurtado de Mendoza y Manrique, hijo del virrey, procede-como se lleva dicho- a fundar Santa Cruz la vieja un año después, en 1561.

De manera que no intervino cabildo alguno en su creación, puesto que tenemos entendido que la ciudad precede al cabildo y no al revés.

Según expertos constitucionalistas, primero se organiza la ciudad y luego sus instituciones, siendo el cabildo o ayuntamiento el primero en instituirse. Consiguientemente, lo que corresponde es rendirse ante la evidencia y efectuar la rectificación histórica que la sindéresis exige. Salvo que se insista en falsificar la historia con la finalidad de hacernos creer que las ansias de autodeterminación permanente del pueblo cruceño proviene y se transfiere en forma lineal de la Santa Cruz colonial a la Santa Cruz republicana, hecho por demás inverosímil por cuanto la “España grandiosa” era contraria a cualquier brote independentista y la oligarquía cruceña de la época también.

Asimismo, incurren tendenciosamente en otra falsificación histórica al afirmar que fue otro cabildo cruceño el que nombró prefecto al doctor Andrés Ibáñez el 2/X/1876.

En la fecha indicada de lo que se trató fue de un motín cuartelario promovido por los soldados del cuartel que custodiaba al caudillo, y que no perseguía fines políticos sino demandas salariales, pero sirvió de plataforma para la proclamación de Andrés Ibáñez como prefecto provisional, según refieren los escritores Emilio Duran Ribera y Guillermo Pinckert.

El famoso Acta del Pueblo no fue otra cosa que un bando por el que se anuncia al pueblo la designación de nuevas autoridades. El pueblo o los vecinos no llegaron a deliberar, a no ser que se considere ‘cabildo’ la adhesión y pleno respaldo prestado por la Iglesia y las “personas más representativas a la persecución del caudillo que siguió posteriormente, cuyo desenlace es harto conocido y no viene al caso en esta oportunidad abundar en pormenores. También invocan inapropiadamente la presencia de los cabildos en otros eventos históricos.

A nuestro parecer los cabildos de la naturaleza al recientemente realizado el 4 de octubre donde se terminó pidiendo federalismo, sin que el mismo estuviera en agenda, no son de antigua data, arrancan recién en el siglo XX, por lo que creo conveniente compatibilizar los datos a fin de tener una sola narrativa histórica.