Edición Impresa

OPINIÓN

Trincheras de aprendizaje en nuestros barrios y hogares de Bolivia

3/8/2020 03:00

Escucha esta nota aquí

Claudia Vaca

A propósito de la decisión de clausurar el año escolar, por parte de los ineptos del gobierno nacional y la arcaica gestión de los dirigentes del magisterio en Bolivia.
 
Ante tal noticia nos queda crear nuestras propias trincheras de Aprendizaje, dejar de confundir escolarización con educación y tomar esta crisis como la oportunidad para reconfigurar el sistema educativo que está lleno de virus desde hace tiempo.
 
¡Es una falacia lo que dice ese sujeto del gobierno en ese informe de ‘clausura’! No tiene idea de las necesidades del magisterio desde hace más de 40 años. No es un grupo radical, son profesores, muchos sin ítems desde hace años, tanto en zonas rurales como en las zonas urbanas.
 
¡Este gobierno, al igual que todos los anteriores se está lavando las manos y no atiende las demandas del magisterio ni de la población escolar de Bolivia (PNUD, 2019: 44% de la población boliviana está en edad escolar, son niños y jóvenes), no asumen las responsabilidades y transformaciones estructurales en el sistema educativo, que venimos exigiendo desde diversas instancias!
 
La clausura del año escolar es una aberración, como lo fue la desarticulación del ministerio de culturas y fragmentación de las distintas competencias y recursos de esta instancia, hacia el ministerio de educación y otros. Están generando caos institucional en el sistema de salud, educación y culturas de Bolivia, para debilitar las fuerzas humanas, pero no lo lograrán, porque profesores y cultores de Bolivia estamos listos para esta crisis y las oportunidades que ella presenta.
 
El problema es estructural a nivel jurídico y político, esta decisión expresa una total ignorancia respecto a los marcos pedagógicos y educativos globales, respecto a los derechos educativos y culturales que están vulnerándose con esta decisión, entre ellos los mismos firmados por los gobiernos de variopintos partidos políticos, entre ellos el mismo que está actualmente en ejercicio. Es urgente revisar los documentos internacionales de derechos educativos entre ellos los ODS 2030, la Declaración INCHEON, los del 2005 de la Unesco, etc. el impacto de tal decisión es trascendental a nivel individuo y sociedad.
 
Con esta decisión está claro que la declaración de Incheon Educación 2030, la meta de lograr una educación inclusiva y equitativa de calidad, se agudizarán las brechas digitales, de alfabetización, de desarrollo humano y como país, estaremos más lejos de atender las diversas necesidades del desarrollo cognitivo de los habitantes de Bolivia, para lograr consolidar un aprendizaje a lo largo de la vida de todos y para todos, con recursos y condiciones óptimas que permitan desplegar todo el potencial de nuestra niñez y juventud…todo ello está siendo ignorado por este gobierno y su nefasta decisión.
 
Lo que está haciendo este gobierno es seguirle la corriente al anterior gobierno, las redes de poder (leer Foucault) tejen una dictadura sutil, sí esa es la palabra, no exagero, ¡esto es una dictadura! (ya lo hemos vivido antes, nuestros padres y abuelas ya lo experimentaron), ya lo dijo el pedagogo Freire en su tiempo: “cuando empiezan a clausurar educación y salud, es para debilitar y adormecer al pueblo”.

Profes fuera de la caja, familias enteras ¡hoy más que nunca!: Sigamos estudiando y educando, por favor y no acaten nada, usemos la tecnología (ojo que la tekné no es solo el celular y la compu, la tekné existe desde la época de las cavernas, utilicemos lo que está a nuestro alcance) para seguir aprendiendo y también pueden crear en sus hogares su propia trinchera de aprendizaje; porque las exigencias seguirán igual en el mundo, nuestros niños y jóvenes necesitan seguir desarrollándose y pueden hacerlo autónoma y autorreguladamente por ahora. No se confíen en esa clausura, porque lo que se viene y ya lo estamos viviendo es una sacudida y exigencias globales.
 
Este gobierno transitorio es peor que el MAS, MNR, MIR, ADN, FSB, etc. (la revolución robada de 1952 y los derechos culturales y políticos a medias que le dieron al país)… y que todos los gobiernos y partidos políticos de nuestra historia democrática y no democrática.
 
Tengamos claro que el hecho de que clausuren el año escolar no implica que todos ustedes y nosotros sigamos educándonos día a día y con ahínco en nuestros hogares y barrios. Recordemos que Educación no es escolarización, leer no es estar alfabetizado, subirse a la tecnología no es tener compu, tv, celu; la Tekné está ahí donde hay creatividad y voluntad de aprendizaje.
 
Así que no dejen de educarse, hay muchas plataformas de aprendizaje para diversas edades, no se sientan intimidados, tienen mucho para dar queridos profesores de Bolivia. No podemos detenernos, ni seguirle el juego a estos necios que tenemos de gobernantes y dirigentes de nuestro magisterio.
 
Seguimos articulados y comunicados unos con otros, desde las fuerzas creativas y la voluntad de transformación y aprendizaje, que es trascendental a cualquier gobierno.