Opinión

Un cardenal para servir a los más débiles

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29 de junio de 2018, 4:00 AM
29 de junio de 2018, 4:00 AM

En un hecho histórico, Toribio Ticona Porco, de 81 años, fue investido por el papa Francisco como cardenal de Bolivia, el primero de origen indígena y el tercero después del alemán José Clemente Maurer y el cruceño Julio Terrazas Sandoval. 

Con un llamado para que los prelados no se crean más que nadie y se ocupen de servir al pueblo de Dios, el papa Francisco impuso la investidura de cardenales a 14 sacerdotes de diversas nacionalidades con la esperanza de establecer una Iglesia católica más comprometida con los hambrientos, los encarcelados, los enfermos y los drogadictos, y mejor conectada con las necesidades de una sociedad global cada vez más desafiante.

En esa línea, la designación de Ticona Porco confirma la señal que busca dar el pontífice de tener una Iglesia más cercana a los sectores más vulnerables de la sociedad y más atenta a las necesidades de las naciones que hoy están en la denominada ‘periferia del mundo’. 

Ratifica, además, el respaldo que el primer papa latinoamericano le dio al actual proceso de cambio encabezado por el presidente Evo Morales durante su visita apostólica a Bolivia en julio de 2015. De hecho, no fue casual la presencia del mandatario durante la ceremonia de investidura
de Ticona Porco en el Vaticano.

El nuevo cardenal es un hombre de origen humilde. Fue lustrabotas, vendedor de periódicos, ayudante de albañil, mecánico, minero, alcalde de un municipio muy pobre y obispo de Coro Coro, en el corazón de los mineros bolivianos.

Su gestión comenzó con algunas polémicas declaraciones en sentido de que no recordaba dónde estaba cuando se llevó a cabo el referéndum del 21 de febrero de 2016, cuando el pueblo boliviano le dijo No a la repostulación de Evo Morales en 2019 y su virtual apoyo a la construcción de un mega edificio presidencial en la ciudad de La Paz.

Tendrá por delante una difícil tarea en lo que, hasta ahora, ha sido una tensa relación entre el poder político de turno y la jerarquía de la Iglesia católica, crítica con varias medidas del actual Gobierno.

Por lo pronto, el papa Francisco ha recordado a los nuevos cardenales que “la única autoridad creíble es la que nace de ponerse a los pies de los otros para servir a Jesucristo” y que su misión fundamental está en escuchar a los más débiles de nuestra sociedad.

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