Edición Impresa

Un recorrido por el vecino país

José Fernando Suárez S 12/3/2020 03:00

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Hace diez años fui de vacaciones a Argentina, específicamente a Buenos Aires, esa vez conocí Puerto Madero, el Caminito, La Boca, en ese momento un dólar correspondía a cuatro pesos argentinos.

El fin de semana pasado visité nuevamente el vecino país, aproveché para conocer otros lugares, fui a dos museos, a una obra de teatro y sobre todo me dediqué a hablar con los argentinos, a preguntarle de sus rutinas, de su vida, de su política.

Ahora por un dólar llegan a pagar hasta ochenta pesos argentinos, con esos no puedes comprarte una botellita de agua que cuesta ciento quince pesos argentinos correspondiente a un dólar y medio. La economía argentina esta desvastada.

Esperando en la cola para ver al famoso escritor y radialista, Alejandro Dolina, una señora con su esposo me comentaban que en el último tiempo los servicios básicos, agua, luz y gas, se habían triplicado, así como también los alquileres; la tendencia de las familias era emigrar a poblaciones cercanas a la gran capital donde esos gastos son un poco más accesibles. “Macri nos mandó a la mie...”

En el Centro Cultural Borges, se estaba mostrando una exposición de arte gráfico, denominado “Identidades Impresas”, para llegar al lugar tomé un taxi, siempre cuando subo a alguno, me siento a su lado para poder tener una conversación más fluida mientras ellos se van guiando por el googlemaps. Como anda todo le pegunté, estamos mal, me respondió al instante, tenemos que trabajar doce horas o más para poder mantener a una familia, el populismo realmente nos liquidó, se chorrearon todo lo que pudieron y más…

Así días tras día pude evidenciar que el fanatismo deportivo, religioso y político se hacía presente en cada una de mis conversaciones, el que era de Boca odiaba al de River y viceversa, el católico hacía lo propio con el cristiano, los que apoyaban al actual gobierno culpaban al anterior y los anteriores a los actuales. No había término medio, era blanco o negro, era bueno o muy malo.

Acá en lo político está pasando algo similar, no puedes pensar diferente, si emites una opinión rápidamente te posicionan como apoyando al contrario y así te van etiquetando, y creando prejuicios en base a ideas y pensamientos que en muchos casos son imparciales.

Realmente la sociedad argentina ha sufrido bastante, ya sea en lo político, en lo económico y en lo social. Y creo que eso se debe a que no han tenido un gobernante que piense en el pueblo, que ejecuten políticas sociales y económicas que beneficien al país en su conjunto y no así a un grupo social determinado.

Debemos aprender de la Argentina, así como aprendimos de Venezuela; no debemos elegir al futuro gobernante en base a un fanatismo político, debemos hacerlo en base a propuestas para un mejor país. Les pido a todos los candidatos que, en vez de desgastarse en guerra sucia, atacando a diestra y siniestra, proponga, planteen, promuevan ideales que de ser elegidos beneficien al país en su conjunto. Pero eso sí, propuestas “reales”.



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