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La última reunión del Centro de Operaciones de Emergencia del departamento terminó con un cambio de estrategia que hay que saludar. Se hará un estudio de prevalencia del coronavirus en la capital y las provincias y se aplicarán pruebas rápidas masivas, a fin de saber cuántas personas ya tuvieron el virus y cuántas lo tienen en este momento.

Desde que comenzó la pandemia, los especialistas en epidemiología del mundo manifestaron que el testeo masivo es uno de los mejores caminos para evitar que el problema se descontrole. El no haber seguido esa ruta por parte del gobierno nacional ha sido uno de los principales reproches de parte de los expertos y de la misma ciudadanía. Por eso es destacable que en Santa Cruz, a pesar de las limitaciones marcadas por la falta de provisión de reactivos por parte del Ministerio de Salud, los gobiernos del departamento y de los municipios, estén haciendo esfuerzos por proveer los materiales necesarios y realizar muchas pruebas rápidas.

De acuerdo al primer informe, los primeros en ser sometidos a estas pruebas rápidas serán los trabajadores de primera línea: personal de salud, policías, militares y periodistas. Si bien en este momento la cantidad es baja, es de esperar que los test se apliquen en mayor cantidad y que los resultados sean dados a conocer.

También se está haciendo el testeo rápido en los mercados. Los resultados han sido positivos, porque permitieron detectar a un importante número de vendedores con Covid-19, a quienes se ha aislado para evitar que se conviertan en agentes de propagación de la enfermedad.

El rastrillaje aplicado casa por casa en todos los distritos municipales de la capital y en algunas provincias también ha dejado una huella favorable en la ruta contra el coronavirus. Miles de pacientes con síntomas han sido atendidos, ya sea en sus viviendas o mediante el traslado a centros de aislamiento. Esta actividad ha permitido sincerar la situación de la pandemia en Santa Cruz, pues ya se sabe que los casos oficialmente reportados con pruebas PCR son solo una parte del total.

El estudio de prevalencia que se ha anunciado ayudará a detectar también y de manera progresiva a los portadores asintomáticos del virus, que son personas que pueden contagiar a otras, aunque no presentan síntomas.

Santa Cruz es el departamento con mayor número de casos en el país y en el último reporte se ha informado que la tasa de mortalidad subió al 4%; aún así, es donde se han ido trazando estrategias que han dado buen resultado y que posteriormente fueron seguidas por el resto del país, como el rastrillaje casa por casa que ahora se está cumpliendo en La Paz y Cochabamba. Esto es destacable si se toma en cuenta que aquí fallecieron al menos tres médicos que estaban al frente de la batalla desde el Sedes. La posta fue tomada por expertos en salud pública y las estrategias diseñadas parecen ser las adecuadas.

El director nacional de Epidemiología manifestó que Santa Cruz está comenzando la desescalada, lo cual parecía imposible a la luz de la indisciplina evidente en las calles, particularmente de la capital. Sin embargo, no hay que perder de vista que esta semana son más los municipios con índice de riesgo elevado, lo que obliga a mantenerse alerta. 

Si bien hay claridad en el camino a seguir desde quienes tienen el control de la salud pública, no hay que olvidarse que en el mundo se están produciendo nuevas olas de contagio que son alarmantes y no hay razones para creer que este departamento y el país puedan ser la excepción.

En tal sentido es preciso que la población haga caso de las recomendaciones básicas de mantener la distancia social, utilizar barbijos y asear continuamente las manos. El Covid-19 es un virus desconocido y los patrones de contagio revelan sorpresas. Es por eso que la responsabilidad del cuidado de la familia está en cada uno de sus miembros.