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Una mejor aldea poscovid

Pablo Mendieta 15/7/2021 05:00

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Vivimos la época del “triunfo de las ciudades”, como lo señala el reconocido profesor de la Universidad de Harvard Edward Glaeser: el 80% del PIB mundial se produce en centros urbanos, uno de cada cinco latinoamericanos vive en las ciudades y más de la mitad del PIB boliviano se crea en las regiones metropolitanas.

En lo personal ha sido grato conocer las tendencias urbanas porque he podido ver el futuro de una manera esperanzadora, distinta a la que vemos en la sombría pandemia.

Mi aproximación fue un accidente venturoso; o, como diría el recordado Roberto Gómez Bolaños fue “sin querer queriendo”.

Luego de estar abocado a las políticas macroeconómicas en el banco central, mi rol en la coordinación técnica de la Agenda Patriótica 2025 fue el primer encuentro con las regiones autónomas, incluyendo las metropolitanas.

Luego en Cainco he cooperado o participado en diversos proyectos que han involucrado a la región metropolitana cruceña como Desafíos del Siglo XXI para Santa Cruz, la Política de Ciudades de ONU Hábitat y el proyecto Diamante.

Comprendí que las mejores políticas para centros urbanos labran el desarrollo del siglo XXI. Y por eso creo que es imperioso apuntar a mejores políticas para ciudades.

Hace unas semanas la Unidad de Inteligencia de la revista británica The Economist (EIU) ha difundido el índice de habitabilidad de ciudades 2021. Las tres mejores ciudades serían Auckland (Nueva Zelandia), Osaka (Japón) y Adelaida (Australia). En el otro lado, se encuentran Damasco (Siria), Lagos (Nigeria) y Puerto Moresby (Papúa Nueva Guinea).

En la región destacan positivamente Montevideo (Uruguay) y Buenos Aires (Argentina), mientras que entre los peores lugares (131 de 140) se encuentra Caracas (Venezuela).

Deseo destacar cuáles son los puntos más importantes para la habitabilidad según EIU, pensando más bien en cómo podrían orientar sus políticas públicas la región metropolitana cruceña y las de La Paz y Cochabamba (Kanata).

La primera tiene que ver con la estabilidad; es decir, con la ausencia o control de conflictos armados, civiles y crimen organizado. Sin lugar a duda, el último punto requiere atención en el país para que los ciudadanos podamos desarrollar nuestras actividades tranquilamente.

El segundo es muy relevante en estos surrealistas años: el cuidado de la salud. La crisis sanitaria ha revelado que tenemos mucho camino que seguir en términos de mayor infraestructura sanitaria, junto con personal humano calificado.

La tercera es cultura y entorno, que se refiere a aspectos tales como facilidades para soportar los climas propios de cada ciudad, para desarrollarse con bajo nivel de corrupción y alto grado de libertades de expresión, como para esparcirse mediante deporte, cultura y gastronomía.

La cuarta categoría es educación, donde se indaga en la cantidad, pero también en la calidad de los servicios que se tienen. No es suficiente con tener escuelas, colegios y universidades, sino también con la calidad que va de la mano de investigación y programas académicos comparables internacionalmente.

La última categoría es infraestructura vial, energética y de servicios básicos en la cual se han centrado los programas de mejoramiento urbano en Bolivia y Latinoamérica.

Por lo visto, una ciudad es más que su infraestructura. Es un espacio vivo donde convivimos cientos de miles de personas en lo productivo, cultural, educativo, etc.

La semana pasada se desarrolló en Chile la Conferencia Internacional de Ciudad donde Lucy Turnbull exalcaldesa de Sidney (Australia) expuso su visión de política de ciudades centrada en gobernanza común. También intervino como invitado especial Alfonso Vergara de Fundación Metrópoli, quien conoce bien Santa Cruz por el proyecto Diamante.

Requerimos pues sustentar estos pilares para que la grandeza de las ciudades dé paso a la calidez de la comunidad, y para que las distancias físicas sean menores que las brechas de calidad de vida entre quienes habitamos estos espacios diversos, estas aldeas del futuro.

Pablo Mendieta es Economista


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