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Una polémica interesada

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10 de febrero de 2020, 3:00 AM
10 de febrero de 2020, 3:00 AM

Wilson Santamaría - Viceministro de Gobierno 

Las maneras escogidas para intentar hacer daño a la candidatura de la presidenta Jeanine Añez lograron el efecto contrario: la candidatura ha cosechado más apoyos porque la gente ha reaccionado negativamente a las críticas y porque quienes las han lanzado son destacados políticos que tienen poca autoridad para ello.

Seguramente, el argumento más insultante ha sido la comparaciónde la presidenta Añez y el fugado Evo Morales. Escuchar esto de boca de algunos políticos da vergüenza, porque por buscar el poder, pasan los límites del ridículo sin problema. Comparar a la persona que, valientemente, decidió tomar las riendas de nuestro país en un momento terrible y complejo con el tipo que se resistía a dejar esas riendas y que para eso no le importó montar un fraude y casi provocar una guerra civil, es una vergüenza; no se puede calificar de otro modo. Jeanine Añez fue decisiva para evitar el enfrentamiento civil, Morales hizo lo que pudo para lograr que suceda. No vale decir cualquier cosa en política, la gente, el pueblo, lo sabe y lo mostrará en las urnas el 3 de mayo.

Otra cosa que Carlos Mesa o Tuto Quiroga han repetido es que la candidatura de la presidenta Añez supone muchas injustas desventajas para ellos; que abusa por ser candidata mientras es presidenta. Entre los dos, ya suman siete veces que pasaron por las urnas y más de 50 años en la política boliviana; quieren más y están en su derecho. Jeanine Añez lleva tres meses gobernando y ya ha hecho cosas más importantes que los gobiernos de Mesa y Quiroga y, debido a la incapacidad política que algunos exhibieron para armar una candidatura fuerte para evitar que el MAS y sus hábitos delincuenciales vuelvan al Gobierno, decidió que sean los bolivianos quienes digan si quieren que este gobierno siga adelante cinco años más.

Son muchos los países donde un presidente puede ser candidato al mismo tiempo y nadie en su sano juicio se rasga las vestiduras por ello. Hay normas para evitar posibles conflictos y nosotros vamos a ser rígidos con ello. Muchos de los políticos que admiran Mesa o Quiroga han sido presidentes de sus países en más de una ocasión; en América Latina y en Europa hay decenas de países donde esto sucede así.

La última ocurrencia la tuvo el candidato Luis Fernando Camacho, desde su partido se informó que no participaría en ningún debate con Jeanine Añez por ser candidata a la vez que presidenta. ¿Alguien puede imaginar que el futuro ganador de las primarias Demócratas, en EEUU, diga que no debatirá con el presidente Trump por esa doble condición? Se aseguraría la derrota y el ridículo.

Los bolivianos lo saben y es por ello que estos ataques poco serios y consistentes han terminado fortaleciendo la candidatura de Juntos. Afrontamos la campaña con la mejor voluntad y con ganas de juego limpio entre las fuerzas democráticas, del MAS esperamos poco ya que además no se sabe quién manda en ese derrumbe. Esas ganas de juego limpio no harán que no seamos firmes en responder a las críticas falaces como las que hemos atendido en este artículo. Los bolivianos merecen propuestas serias y una campaña honesta. Es lo que haremos desde Juntos.

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