Opinión

Vacunas: Eficacia o gotas de dudas

Pedro Gareca Perales 11/3/2021 07:20

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En los primeros once años del siglo XXI con perplejidad y asombro el mundo ha sido testigo de cómo la pandemia del SARS-CoV-2 se aclimató y se quedó en el planeta y la OMS no encuentra a los responsables de Wuham en más de un año del virus devastador.

Mientras que la OMS mediante el sistema del COVAX tiene programado distribuir las vacunas Pfizer y Astrazeneca a países en vías de desarrollo en una cantidad de 337,2 millones de dosis; la Unión Europea (UE) programa inmunizar el 76% de su población (470 millones de habitantes) hasta el inicio del verano 1º de septiembre de 2021 y en América Latina Chile será uno de los primeros países de la región en cubrir la vacunación con los jóvenes que empieza en abril, administrando vacunas Pfizer/BioNtech, Astrazeneca y Moderna.

Las vacunas de Pfizer/BioNtech, Moderna y Oxford/AstraZeneca son las tres primeras que van a llegar a los ciudadanos europeos. Sin embargo, entre ellas hay diferencias sustanciales, desde su composición a su eficacia, pasando por su precio y dificultad de conservación y distribución.

Veamos cuáles son las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas, aunque hay que precisar que en la mayoría de países las autoridades sanitarias no permiten elegir qué vacuna se nos administra, por razones logísticas. La excepción es la UE y EEUU que exigen calidad en los fármacos.

Tanto la vacuna de Pfizer como la de Moderna utilizan la innovadora tecnología del ARN mensajero. Esta tecnología consiste, en pocas palabras, en enseñar a nuestras células cómo producir una proteína, que es la que hace reaccionar al sistema inmunitario.

La vacuna de AstraZeneca utiliza una técnica más tradicional, pues se ha fabricado usando una versión atenuada del virus que provoca el resfriado común de los chimpancés. Ese virus ha sido alterado genéticamente con un gen de una proteína del coronavirus para provocar la reacción inmune del organismo. También se ha modificado para impedir que pueda reproducirse en el cuerpo humano

Según estudios de la Agencia Europea del Medicamento, las vacunas Pfizer y la Moderna son las de mayor eficacia contra el COVID-19 y con la Astrazeneca son las más requeridas en el mercado.

En cuanto a la eficacia, la Pfizer y Moderna alcanzan cifras de inmunización de alrededor del 95 %, mientras la de AstraZeneca es de 70,4 %, aunque puede llegar al 90% en determinadas condiciones, esta última es más económica, más fácil de conservar y accesible hasta el final.

La dificultad de Pfizer es que precisa una cadena de frío extremo, con temperatura que oscila entre 70 a 80 grados bajo cero y que los países en vías de desarrollo no cuentan con la infraestructura adecuada para su preservación y manipulación en muchos casos.

En tanto que la Moderna puede permanecer estable durante 30 días a una temperatura entre 2 a 8 grados y, para periodos más largos, la congelación exige hasta 20 grados.

La Astrazeneca es la que ofrece mejores condiciones de almacenamiento, transporte y manipulación al haber demostrado que puede sobrevivir durante 6 meses en un refrigerador estándar, definitivamente es la que mejor se adapta a los países latinoamericanos y africanos.

En cuanto a los precios la Pfizer tiene un costo de 33 Euros por dosis; Moderna 54 a 62 Euros y la Astrazeneca de Oxford a 6 Euros por persona. La UE tiene firmados contratos con:

La Astrazeneca por 400 millones de dosis; Zanofi-GSK por 300 millones de dosis; Johnson y Johnson por 400 millones de dosis; Pfizer/BioNtech por 600 millones de dosis; Curevac por 405 millones de dosis; Moderna 160 millones de dosis más 300 millones del 3 de marzo. Asimismo, mantienen conversaciones con la empresa farmacéutica Novavax para adquirir 200 millones de dosis y con Valneva para comprar hasta 60 millones de dosis y, además en trámite de comercialización la vacuna de Janssen/Johnson & Johnson conta el Covid-19, que se convertiría en la cuarta vacuna autorizada en la Unión Europea.

Desde la Universidad de San Cayetano del Perú, surgen dudas sobre la vacuna Sinopharm, al relatar que la fabricada en Wuham tiene una eficacia de 33% y la de Begging de 11% lo que surgen gravísimas dudas sobre la inmunización contra el Covid-19. Además, que en Perú se dieron casos de personas que la recibieron, sin embargo, contrajeron la enfermedad.

En esta línea y con rigor científico, desde la Agencia Europea de Medicamentos surgen dudas sobre la vacuna rusa Sputnik V, al no haber recibido nunca una solicitud de evaluación para la autorización del fármaco. Sobre el tema la presidenta de la Comisión Europea Ursula Von der Leyen ha subrayado que es fundamental para tener la aprobación que la vacuna se fabrique dentro de la Unión Europea y eso no ha pasado con Sputnik V y agrega como nuevo elemento de sospecha en su eficacia: “Nos preguntamos por qué Rusia ofrece al menos teóricamente millones y millones de dosis a todo el mundo, cuando no avanza lo suficiente con su propia campaña de vacunación en su país”.

Por tanto, las vacunas -Sputnik V y la Sinopharm-, adquiridas por Bolivia en 20.000 dosis la rusa y 500.000 la china y que se administran al sector sanitario del país, asegurados del sistema a corto y largo plazo, pacientes con enfermedades terminales y de base, en su -eficacia contienen una gota de dudas- y el Comité de “Emergencia Sanitaria” integrado por 10 Ministerios entre ellos el Ministro de Salud y Deportes, nada ha informado sobre el incumplimiento de los estándares internacionales que exige la OMS y la UE, contraviniendo el Preámbulo de la Constitución de la OMS, que concibe la salud como: “Un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como ausencia de afecciones o enfermedades”. ¿Para quiénes se reservan las vacunas Pfizer (92.430) y Astrazeneca (900.000) dosis que son donadas?

El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental en su fase de previsión, solo será posible con la participación directa de los profesionales médicos acorde con las potestades que les confiere la Ley del Ejercicio del Profesional Médico (L.3131) y no con remedos de ley contrarias a la Constitución y sin los consensos del sector (L. 1359 17-02-2021). Sin duda, los profesionales médicos en situación de pandemia y las variantes de cepas, están en la capacidad de -adaptar un nuevo marco legal-, que permita la aprobación de compra de vacunas y considerar así una nueva categoría de emergencias de vacunas a nivel nacional.

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