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5 de marzo de 2017, 4:00 AM
5 de marzo de 2017, 4:00 AM

“Nuestro objetivo es construir el periódico personalizado perfecto para cada persona en el mundo", declaró Mark Zuckerberg de Facebook en 2014. Este periódico "te mostrará las cosas que van a ser de mayor interés para ti". Para muchos, esa declaración explica perfectamente por qué Facebook es una fuente de noticias tan terrible.
Una ‘noticia falsa’ que proclamaba que el papa Francisco había respaldado a Donald Trump fue, según un análisis de BuzzFeed, el artículo noticioso de mayor éxito en Facebook durante los tres meses previos a las elecciones estadounidenses. Si eso es lo que los algoritmos del sitio deciden que es interesante, está lejos de ser un ‘periódico perfecto’.  


No es de extrañar que Zuckerberg se encontrara a la defensiva tras la elección de Donald Trump. Poco después de su victoria, Zuckerberg declaró: "Creo que la idea de que las noticias falsas en Facebook influyeron en las elecciones de cualquier manera es bastante descabellada". 


Creo que aquí debería confesar mis prejuicios. Desprecio a Facebook por todas las razones por las que la gente suele despreciar a Facebook (la privacidad, el poder de mercado, la distracción, las interacciones sociales con falsas sonrisas y lo demás). 


Pero, a pesar de esto, voy a defender a Zuckerberg, quien recientemente publicó un ensayo en defensa de los medios sociales. Lo que él dice pareciera estar equivocado. Pero los datos sugieren que tiene razón. Las noticias falsas pueden alimentar incidentes aislados de odio y de violencia. Pero ni las noticias falsas ni la ‘burbuja de filtros’ impulsada por los algoritmos representan una fuerza importante en el panorama general de los medios de comunicación. 


‘Noticia falsa’ es una frase que ya ha sido ‘devaluada’. Una definición útil es que una noticia falsa es un reportaje completamente fabricado que se autopresenta como noticioso. Esto excluye los informes sesgados, la sátira y las mentiras de los políticos. A primera vista, esos bulos parecen ser ubicuos en Facebook. El análisis de BuzzFeed descubrió que las cinco historias falsas más populares fueron más exitosas que las cinco historias verdaderas más populares. 


Pero las historias falsas son menos significativas de lo que este análisis indica, en parte porque Facebook no es la principal fuente de noticias (sigue siendo la televisión), y en parte porque los reportajes verdaderos generalmente serán cubiertos por decenas de medios, lo cual reducirá la popularidad de cualquier versión. Cada bulo, sin embargo, es único. No es de extrañar que los bulos más populares superen a los reportajes verdaderos más populares.  
En enero de 2017, los economistas Hunt Allcott y Matthew Gentzkow publicaron una investigación que exactamente estudiaba cuán predominantes habían sido las noticias falsas antes de las elecciones. Su método evaluaba el recuerdo que tenía la gente de las noticias falsas, en comparación con las historias verdaderas de las noticias y las historias ‘placebo’ (falsas noticias falsas) inventadas por los investigadores. La gente no recordaba muchos reportajes noticiosos falsos, y dijeron recordar bastantes placebos. En general, no parecía haber suficientes noticias falsas para influir en el resultado de las elecciones.  


"El votante promedio vio una noticia falsa antes de las elecciones", me comentó Gentzkow. "Ese número representa una imagen muy diferente de la que se pudiera obtener observando la discusión pública".  


De mayor preocupación es que Facebook -y su algoritmo de ‘más interesante para ti’- simplemente suministra noticias que satisfacen los prejuicios ideológicos de cada usuario. Es indudablemente cierto que nos rodeamos de personas que están de acuerdo con nosotros en las redes sociales. Pero no está claro que el algoritmo de Facebook sea el mayor problema en estos casos. Twitter estaba políticamente polarizada. Y los periódicos también tienen sesgos ideológicos.  


Un reciente estudio de la lectura de noticias en línea fue realizado por Seth Flaxman, Sharad Goel y Justin Rao, quienes tenían acceso a los datos del navegador de Microsoft y los utilizaron para examinar cómo la gente consumía noticias en línea. Ellos descubrieron una situación mixta: las redes sociales parecían promover historias que estaban más lejos del centro del espectro político, pero también exponían a las personas a una mayor variedad de puntos de vista ideológicos. 


Gentzkow estudió el contraste entre las noticias en línea y las fuera de línea usando datos de 2004-2009. Descubrió poca evidencia de que el consumo de noticias en línea estuviera más polarizado que los medios tradicionales. Pero las cosas están cambiando rápidamente. Este parece ser un momento importante. Las noticias falsas no son predominantes, pero pudieran llegar a serlo. Las burbujas de filtros probablemente no son peores de lo que han sido durante décadas, pero eso también pudiera cambiar rápidamente.  
"En última instancia mucho depende de cuáles son las motivaciones de los votantes estadounidenses", declaró Gentzkow. "¿A la gente realmente le importa obtener la verdad y tener información correcta?".  


Él tiene la esperanza de que, en el fondo, la gente ve y lee las noticias porque quiere aprender sobre el mundo. Pero si lo que los votantes realmente quieren es que les mientan,  entonces Facebook es el menor de nuestros problemas 

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