Edición Impresa

EDITORIAL

Viru Viru Hub, el anhelo de los cruceños

9/10/2019 03:00

Escucha esta nota aquí

La construcción de Viru Viru Hub ha sido un proyecto esperado por varias décadas en Santa Cruz. La firma de un acuerdo de intenciones con el grupo ADP Internacional es una acción que genera esperanza en la región. El departamento que genera el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) en Bolivia aspira a convertirse en el eje comercial y turístico de Sudamérica.

La idea de tener un aeropuerto en la capital oriental fue concebida en 1965 por el general René Barrientos, expresidente de Bolivia, con la intención de crear una terminal intercontinental. Fundado en 1983, Viru Viru llenó un vacío en la industria boliviana de la aviación.

Si el aeropuerto internacional de Viru Viru nació como el más moderno del país, en los albores del siglo XXI quedó relegado en inversiones, frente al de la ciudad de El Alto, a pesar de que la terminal cruceña ha recibido más vuelos internacionales, debido a la altitud sobre el nivel del mar de la paceña y otros factores que permiten concluir que el hub debe estar nomás en territorio cruceño.

El sueño largamente acariciado por Santa Cruz tuvo una promesa de concreción, cuando el Gobierno firmó un contrato con la empresa china Beijing Urban en abril de 2016, pero fue disuelto a los seis meses debido a que la entidad asiática no logró cumplir requisitos del proyecto, lo cual generó frustración en la región.

Pasaron tres años hasta que en septiembre de este año, después de un proceso de varios meses en los que se lanzó una invitación pública directa para la selección de la empresa, por fin se concretaría Viru Viru Hub. Se presentaron más de 20 entidades y quedó seleccionada la corporación ADP Internacional, que es francesa y que ha sido responsable de la construcción de aeropuertos en varios nodos mundiales de aeronavegación.

ADP, de acuerdo con sus antecedentes, gestiona aeropuertos en 30 países del mundo, entre los cuales se encuentran los más importantes de Francia, varias terminales en México y en otros puntos del planeta. Esta corporación no solo estará a cargo de la construcción de la terminal aérea, sino que tendrá una concesión por 30 años para la administración de la misma. La inversión que prevé asciende a 420 millones de dólares. El objetivo es multiplicar las frecuencias de vuelos de pasajeros y alcanzar el transporte de 50.000 toneladas de carga por año.

No obstante, para alcanzar el estatus de ‘hub’, que es un eje que concentra los vuelos nacionales e internacionales, haciendo honor a la ubicación geográfica de Santa Cruz que está en el corazón de Sudamérica, es necesario reformar leyes y cambiar las políticas restrictivas que existen en la actualidad. Se precisa el ingreso de grandes operadores mundiales de vuelos, para lo cual se debe contar con reglas claras tributarias, de aeronavegación y en todas las leyes y decretos que tienen que ver con este negocio. Se haría un flaco favor a este país si se privilegia a una sola empresa, aunque sea estatal, cuando lo recomendable es que la competencia permita el mejoramiento y abaratamiento de costos de estos servicios para los usuarios.

Si se pretende dar un salto en este ámbito, también ganará el turismo regional y nacional, lo que significará multiplicación de ingresos para el país.

El anhelo de tener un hub aeroportuario parece estar a punto de concretarse y eso es una buena noticia. Hay que esperar que pasen las elecciones y que el próximo Gobierno, sea el que sea, comprenda que es tiempo de potenciar esta terminal aérea para beneficio de todo el país.