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¿Y dónde está la bolita?

Gabriel Columba 22/7/2021 05:00

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En alguna plaza, en una feria de pueblo, en las Alasitas, es muy común encontrarnos con esos hábiles personajes que nos desafían a que adivinemos dónde está la bolita, mientras ágiles cambian de lugar tres vasos volcados sobre una mesa, escondiendo en uno de ellos la escurridiza pieza esférica.

Esta imagen se me vino cuando me puse a analizar dónde están los ahorros de los bolivianos. Una nota de prensa del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas del 5 de mayo de este año, señala que el Sistema Integral de Pensiones (SIP) cuenta con un monto de 20.896 millones de dólares, una bolita bastante jugosa. Eso representa aproximadamente la mitad del Producto Interno Bruto de Bolivia (PIB), es decir de todo lo que produce el país con el movimiento de sus agentes económicos (industria, comercio, agricultura, construcción, gas y energía, etc.).

Por lo tanto, este monto de dinero que administran las AFP no es nada despreciable. Al final de la referida nota de este ministerio, textualmente dice… “Finalmente, se aclara que el Proyecto de devolución de recursos de las AFP cuenta con la suficiente liquidez para cumplir con su objetivo”.

Esa referencia oficial fue a principios del mes de mayo de este año. Hoy estamos a mediados de julio y esa “liquidez suficiente” aún no ha llegado a los aportantes activos e inactivos que desde el año pasado están demandando la devolución de una parte de sus aportes, de igual forma que sucedió en países como Chile, donde se dio este beneficio en tres oportunidades, para apoyar a sus ciudadanos golpeados por la crisis sanitaria y económica.

¿Por qué en Chile y Perú se produjo esta devolución de forma rápida? Una de las respuestas es que las inversiones de las AFP estaban, en su mayoría, en el exterior, a diferencia de nuestro país, que tiene el 96% de la cartera del Sistema Integral de Pensiones (SIP), invertida en Bolivia para fortalercer nuestro sistema financiero. Solo un 4% se encuentra en Bonos de Deuda Soberana, es decir en inversiones en el extranjero. En otras palabras, parece que no hay dinero fresco y de rápida disponibilidad para cubrir las demandas de devoluciones totales o parciales de los ahorros de la jubilación para todos los beneficiarios, activos e inactivos del Sistema de Pensiones en las condiciones que están exigiendo las organizaciones como el Movimiento de Emergencia Nacional.

El 57% de los ahorros de los trabajadores que aportan y aportaron a las AFP están en Depósitos a Plazo Fijo en el sistema financiero nacional, por lo tanto no son de libre disponibilidad en cualquier momento. De igual manera parecen estar las inversiones en Bonos del Tesoro General de la Nación, donde se ha invertido el 16% de los ahorros de los jubilados, los Fondos de Inversión Cerrados que tienen el 10% y los Bonos de Largo Plazo, que corresponden al 5%.

Lo que se tiene invertido en el exterior (4% Bonos de Deuda Soberana) bordea los 800 millones de dólares. El resto, más de 20.000 millones de dólares, está invertido en Bolivia. Pero, seguimos buscando la bolita… ¿de dónde saldrán los recursos frescos para hacer la devolución parcial y total de los aportes de los trabajadores al Sistema Integral de Pensiones?

La nota de prensa del Ministerio de Economía y Finanzas del 18 de julio de este año nos da una pista de dónde está la bolita. En la misma resaltan que no usarán los recursos que están en el sistema financiero, sino la recaudación mensual, el vencimiento de la cartera de inversiones y en la disponibilidad acumulada. La pregunta es ¿a cuánto asciende la suma de estos recursos? El Movimiento de Emergencia Nacional dice que solo a 400 millones de dólares y lo que ellos demandan suma 800 millones de dólares.

Por eso es fundamental transparentar aún más el manejo de estos recursos. En las redes sociales la gente opina que el Gobierno se ha gastado gran parte de los aportes de los jubilados, que los bancos se están haciendo ricos con el ahorro de los trabajadores bolivianos. Es preciso que señalen cómo están siendo administrados estos fondos por las AFP, por aseguradoras como Provida - actualmente intervenida- y La Vitalicia, que manejan parte de los fondos para los casos de muerte y accidentes de los beneficiarios, así como por Provivienda, que administra un aporte patronal.

El dinero de los trabajadores bolivianos debe ser manejado con mayor transparencia, más aún ahora que el Gobierno va a transferir estos recursos de manos privadas, las AFP, a las arcas estatales, la Gestora Pública. Tenemos que dejar de jugar a “dónde está la bolita” con los 20.896 millones de dólares de todos los trabajadores bolivianos.

Gabriel Columba es Comunicador

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