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La novedad de las cinco semanas que lleva entrenando Oriente Petrolero en su sede del barrio El Trompillo es que el arquero Romel Quiñónez cumplió este jueves su primer entrenamiento con el plantel.

El arquero josesano no pudo empezar la pretemporada, tras el largo periodo de cuarentena por la pandemia, debido a que estaba contagiado por el Covid-19.

Hace una semana, intentó retomar su preparación, pero dio otra vez positivo en la prueba que le hizo el cuerpo médico del equipo.

El miércoles le hicieron un nuevo test. Esta vez el resultado fue negativo y por eso pudo unirse al trabajo.

El que también lo podrá hacer, pero desde este viernes, es el joven defensor Brayan Calderón, que logró superar una rotura de ligamento cruzado de la rodilla izquierda y que lo tuvo fuera de las canchas durante seis meses.

Los que aún están al margen porque se recuperan de sendas lesiones son el arquero Bruno Rivas, el volante Kevin Salvatierra y el defensor Mario Cuéllar. Los tres cumplen una etapa de sesiones de fisioterapia.

Bueno, Franco y Palmieri  

Javier Silva, encargado de la logística de Oriente, informó que se prevé que el delantero mexicano Marco Bueno y los argentinos Daniel Franco (defensor) y Norberto Palmieri (volante) retornen de sus respectivos países a la capital cruceña a fin de mes.

“Hemos hecho las gestiones para que regresen y ojalá que los tengamos a los tres hasta fin de mes”, dijo Silva.