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Humberto Aillón - Cochabamba

Unas 548 personas durmieron anoche en dos albergues improvisados en Tiquipaya. La intensa lluvia que cayó esta semana provocó el desborde del río Taquiña y una mazamorra, que aún no ha terminado de pasar. Este desastre, que llevó a las autoridades de Cochabamba a declararse en emergencia, dejó un saldo de 123 personas con contusiones, lumbalgias y faringoamigdalitis, entre otras dolencias.

Rolando Flores, responsable de Gestión Social y Redes del Sedes de Cochabamba, informó este domingo que se han desplegado centros médicos móviles para atender a los afectados, así como psicólogos porque, especialmente, los niños requieren apoyo psicológico. En total fueron atendidos 24 menores.

Si bien la lluvia ha cesado, la mazamorra no ha parado. En su recorrido, con menor intensidad, continúa dejando lodo, piedras y pedazos de roca. Hay decenas de familias que lo han perdido todo.

Las maquinarias de los gobiernos central y departamental, así como de la Alcaldía, continúan trabajando en despejar los escombros, piedras y rocas, tanto de las vías y del río para prevenir un nuevo rebalse.

A las 11:30 de este domingo se ha anunciado la presencia de la presidenta Jeanine Áñez en Tiquipaya "para anunciar medidas ante lo que está ocurriendo en el lugar", señala un comunicado de prensa.