Bolivia registra 94 puntos de bloqueo en carreteras de seis departamentos del país, según el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) emitido a las 07:49 de este jueves. Tras 42 días de conflictos sociales, Cochabamba continúa siendo la región más afectada, con 30 bloqueos distribuidos en distintas rutas.
La Paz se ubica en segundo lugar con 22 bloqueos. Además de los cortes de ruta, este departamento concentra gran parte de las marchas y movilizaciones que se desarrollan en el país.
De acuerdo con el informe de la ABC, la distribución de los bloqueos es la siguiente:
- Cochabamba: 30 bloqueos.
- La Paz: 22 bloqueos.
- Oruro: 16 bloqueos.
- Potosí: 14 bloqueos.
- Chuquisaca: 9 bloqueos.
- Santa Cruz: 3 bloqueos.
En tanto, los departamentos de Beni, Tarija y Pando no reportan interrupciones en sus carreteras.
El pasado miércoles, 10 de junio, la ABC reportó la misma cantidad de bloqueos en el país. En Boliviase cumple 37 días de bloqueos carreteros, una medida de presión impulsada por sectores movilizados que exigen cambios políticos y la atención de sus demandas.
Efectos de las movilizaciones
Con el avance de los conflictos sociales y los bloqueos de carreteras en distintos puntos del país, la ciudad de La Paz enfrenta problemas de desabastecimiento de alimentos, combustibles, insumos médicos y otros productos de primera necesidad. La interrupción de las rutas de conexión ha dificultado el ingreso de mercadería y el abastecimiento regular de mercados, centros de salud y farmacias.
La situación también afecta el traslado de pacientes, ambulancias y personal médico, que en varios casos deben atravesar puntos de bloqueo donde los manifestantes no siempre permiten el paso inmediato de vehículos de emergencia. Autoridades y sectores de salud han expresado su preocupación por el riesgo que esto representa para personas que requieren atención médica urgente, tratamientos especializados o traslados interdepartamentales.
Mientras las medidas de presión continúan, crece la preocupación de la población paceña ante el impacto de los bloqueos en el suministro de productos básicos y en el acceso a servicios esenciales.