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El mandato de la Defensoría del Pueblo es de seis años de forma improrrogable y este sábado se cumple ese plazo de administración, es decir que en dos días, el Gobierno debe posesionar en el cargo a otra Defensora u otro Defensor y hasta el momento no hay acuerdo para ese cometido. Tanto el MAS como la oposición alertaron de problemas en esa circunstancia.


“De ninguna manera se puede prorrogar (Nadia Cruz), primero porque su mandato ya era ilegal, pues los interinatos solo duran 90 días y ella está más de tres años, entonces es ilegal. Además, los mandatos son improrrogables”, explicó la senadora Silvia Salame, quien fue magistrada del Tribunal Constitucional.


El sábado 14 de mayo de 2016, después de las 10:00, el abogado David Tezanos Pinto juraba como nuevo Defensor del Pueblo, el mandato que le dieron entonces era de seis años -aunque él renunció en tres- y en enero de 2019 fue posesionada como interina la actual Defensora, Nadia Cruz. Ese periodo de mandato está a punto de concluir.


El senador pandino Luis Flores (MAS), al igual que un par de sus colegas, advirtió que se podría generar un nuevo interinato al no haber acuerdo político para la designación y responsabilizó a los opositores de no viabilizar la designación, aunque el MAS tiene la mayoría de votos en la Asamblea.


Eso es lamentable, lo que sucederá es que tendrá que designarse un interino, como se hizo en otros gobiernos, tuvimos fiscales generales, o ministros supremos, hay antecedes, no es lo correcto, pero esperamos, tenemos fe en que la oposición va a reflexionar”, declaró el senador.


Los diputados del MAS revelaron que están “en busca de parlamentarios patriotas”, en clara alusión a posibles votos opositores que les garanticen dos tercios de voto para el candidato que ellos impulsan, Pedro Callisaya Aro.


Los problemas


Pero el MAS está trabajando en dos frentes, por un lado, uniformar a su bancada, pues en la votación del 6 de mayo, de 95 legisladores del MAS solo 82 votaron en favor de su candidato. Lo que significa que 13 asambleístas oficialistas no siguen el mandato de su bancada nacional.


Los dos tercios que requiere el masismo para designar a un nuevo Defensor significa que debe lograr 109 votos; entonces, primero debe asegurar los 95 votos propios; luego conseguir 14 votos adicionales que le ayuden a llegar a los 109.


Producto de las deserciones de asambleístas de Creemos y de CC puede sumar seis votos; por tanto, en este momento el MAS está en busca de ocho votos de parlamentarios opositores que le garanticen los 109 que necesita.


En el lado opositor, el problema está en mantener unida la votación. En la elección del 6 de mayo los legisladores de Creemos votaron nulo y blanco; mientras que CC se inclinó por apoyar a Evelín Cossío, una de las siete postulantes que llegó hasta esta instancia.


El MAS trabaja en este momento en lograr el apoyo de los “parlamentarios patriotas” que le ayuden a llegar a los dos tercios.


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