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A los pueblos indígenas de las tierras bajas paceñas no les ha llegado ni bonos ni alimentos durante la cuarentena por el coronavirus. Como además se aplican restricciones a la movilidad, tampoco pueden conseguir combustible para sus embarcaciones, por lo que están completamente aislados y con pocos alimentos. Así lo denunció el Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis) a través de un comunicado.

Se trata de 10 pueblos indígenas nucleados en la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cpilap), que está integrada por 11.500 familias afiliadas al Consejo Indígena del Pueblo Tacana (CIPTA), la Organización del Pueblo Indígena Mosetén (OPIN), el Pueblo Indígena Leco y Comunidades Originarias de Larecaja (Pilcol), la Central Indígena del Pueblo Leco de Apolo (CIPLA), el Consejo Regional T-simane Mosetén de Pilón Lajas (Crtm-PL), Pueblo Indígena Quechua Tacana San José de Uchupiamonas (Pitqt), las Comunidades ese Ejja de Eyiyuquibo (CEEE), la Comunidad Agroecológica Originaria de Palos Blancos (CAOPB), Comunidades Indígenas Tacanas Río Madre de Dios (Citrmd).

Según explicó Gonzalo Oliver, presidente de la Cpilap, la carencia de alimentos afecta principalmente a las comunidades alejadas, que se alimentan básicamente de la almendra que cosechan en esta temporada y cuya venta es la base de su economía para el resto del año. “No tienen alimentos básicos, ni postas de salud”, dijo Oliver al Cejis. 

Añadió que las necesidades y carencias de estas comunidades no son recientes, pero se han agravado por la cuarentena, ya que los pobladores no pueden salir a los centros urbanos por miedo al contagio. 

“En el tema de los bonos, sabemos que el Gobierno dijo que ingresarían los militares, pero vemos que dentro de este grupo pueda haber alguna persona enferma, lo que sería desastroso dada nuestra situación de vulnerabilidad. Lo mismo con el ingreso de alimentos, porque el virus puede llegar en las cajas que se darían. Por eso, pedimos que haya una coordinación, planificación y prevención al máximo para evitar de que por llevar ayuda tengamos que enfermar a los hermanos con esta pandemia”, pidió Oliver.

Desde el anuncio de las medidas de transferencias directas, el Gobierno anunció que se formarían brigadas con los militares para hacer llegar los bonos a las comunidades alejadas y a los pueblos indígenas, que no cuentan con entidades financieras cercanas para hacer el cobro, pero de momento no se ha hecho realidad. 

Los indígenas de las tierras bajas paceñas tampoco han sido beneficiados por la dotación de bolsas alimentarias, salvo un pequeño grupo del Río Madre de Dios, que fueron socorridos con 18.000 kilos de víveres por la Iglesia católica. 

A eso se suma que, por propia decisión, los pueblos han decidido autoaislarse para evitar que alguien contagiado ingrese a su comunidad y propague el virus. En el mejor de los casos, las comunidades cuentan con una pequeña posta y una enfermera a medio tiempo, pero sin medicamentos ni posibilidad de trasladar a un enfermo en el tiempo adecuado para que reciba atención especializada. A eso se le suma la falta de combustibles para sus embarcaciones, ya que la mayor parte del transporte se hace a través de ríos.

Amenaza latente
Miguel Vargas, director ejecutivo del Cejis, advirtió que el decreto 4229 autoriza a las empresas mineras y agropecuarias a movilizar a su personal a los lugares de trabajo, muchos de los cuales se encuentran en territorios indígenas, que son altamente vulnerables al coronavirus. 

“Llama la atención que, al momento de autorizar la reactivación de las actividades mineras y agropecuarias a nivel nacional, el Gobierno no haya considerado el establecimiento de protocolos específicos para aquellas operaciones que se desarrollan dentro de territorios indígenas. En este momento el país tiene un serio problema para identificar a pacientes con el Covid – 19, al permitir el ingreso a territorios indígenas a trabajadores mineros o personas extrañas al territorio la posibilidad de que la enfermedad se presente en los territorios indígenas es mayor”, explica Vargas, citado por el comunicado del Cejis.

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