La muerte de un hombre durante un incendio en su vivienda en Achocalla, La Paz, dio un giro radical en las últimas horas, luego de que la autopsia forense confirmara que la víctima no falleció por las quemaduras, sino por un disparo en la cabeza, informó la Policía Boliviana.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz, Henry Pinto, señaló que el examen médico legal determinó que la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico provocado por arma de fuego, lo que descarta la hipótesis inicial de un deceso accidental producto del incendio.
“Se ha podido establecer que la causa de la muerte es por arma de fuego, causando daños en el cerebro, lo que pone en duda la primera versión”, indicó la autoridad, abriendo paso a una nueva línea investigativa por el delito de asesinato.
El caso se remonta a un incendio registrado el 24 de abril en una vivienda del municipio paceño, donde vecinos alertaron sobre el siniestro. Al llegar, encontraron al hombre con graves quemaduras —alrededor del 70% de su cuerpo—, inicialmente atribuidas a una fuga de gas licuado de petróleo (GLP), según el reporte preliminar de Bomberos.
En ese momento, se manejaba la hipótesis de un accidente doméstico: una posible mala conexión en la manguera de una garrafa habría provocado el fuego mientras la víctima preparaba alimentos. Incluso se presumía que el hombre habría caído inconsciente antes de ser alcanzado por las llamas.
Sin embargo, el hallazgo de la herida de bala cambió completamente el curso de la investigación.
La Policía anunció que convocará nuevamente a familiares y allegados para tomar declaraciones y reconstruir los hechos. Paralelamente, se intensifica la recolección de evidencias en el lugar del incendio para determinar el modus operandi y establecer si el fuego fue provocado para encubrir el crimen.
“Se están tomando declaraciones y recolectando evidencias. La primera hipótesis que tenemos es asesinato”, afirmó Pinto.
El caso, que inicialmente fue tratado como un accidente doméstico, ahora es investigado como un posible homicidio, mientras las autoridades buscan esclarecer quién o quiénes estarían detrás de la muerte y si existió una planificación previa para simular el siniestro