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En una fugaz sesión de la Cámara de Senadores, la mayoría del MAS devolvió el proyecto de Ley de Impuesto a Grande Fortunas (IGF) a la Cámara de Diputados porque le hicieron tres reformas al documento que recibieron hace una semana. Los masistas creen que el impuesto no puede ser temporal y ahora se cobrará cada año a partir de 2020.


“El Impuesto a las Grandes Fortunas – IGF, se aplicará a partir del año 2020”, señala la primera reforma que aprobó la bancada mayoritaria. Los opositores habían solicitado que ese impuesto se pague de manera temporal tal como mandaron el proyecto de Diputados, que aprobó que el impuesto sería pagado en 2020 y 2021 únicamente.


La segunda reforma fue introducir un nuevo artículo, el 10, que se refiere a que se tomará a cuenta de pago de este impuesto “El importe pagado por el impuesto aplicable a la propiedad de bienes inmuebles y muebles sujetos a registro”, también se tomará en cuenta “el importe pagado por el Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas aplicable al ejercicio de profesiones liberales y oficios en forma independiente”.


El tercer cambio fue en el segundo parágrafo del artículo 11, los senadores facultaron al Órgano Ejecutivo a establecer, mediante reglamento, el pago anticipado del impuesto con descuentos de hasta el 15% para los que paguen ese gravamen.


La senadora Centa Rek (Creemos) dijo que el pago anual de este impuesto ocasionará una verdadera fuga de capitales hacia terceros países, reclamó al gobierno a preservar a los inversores en semejante crisis económica, pero en lugar de eso presionan a los empresarios.


Los senadores del MAS aseguraron que existen empresarios honestos que están dispuestos a apoyar desde sus fortunas a la recuperación del Estado y que si se van a otros países se darán cuenta que el pago de impuesto a las grandes fortunas es una constante en otras naciones.


Rek planteó que incluso se podría crear otro tipo de aportes para los empresarios y que ellos vean que sus aportes son útiles a algún sector, pero que el Gobierno decidió llevarse ese dinero al Tesoro General de la Nación (TGN) y no se sabrá en qué se invertirá los recursos.


El documento de Diputados fue enviado con 14 artículos y una disposición transitoria. Los senadores aumentaron un artículo y modificaron otros dos. Ahora el proyecto debe regresar a Diputados y este cuerpo legislativo puede aprobar o rechazar esos tres cambios; si rechaza, la norma será derivada a una sesión de Asamblea y el ente legislativo define el curso de la Ley. La otra posibilidad es que se admita los cambios, en ese caso, la ley es sancionada y se derivará al Ejecutivo para su promulgación.



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