Desde el Trópico de Cochabamba, donde permanece atrincherado y protegido por sus seguidores mientras enfrenta un proceso judicial, el expresidente Evo Morales pidió convocar elecciones generales en un plazo de 90 días para, según dijo, “pacificar” el país.
“Para mí, la única forma de resolver en este momento (...) es convocar en 90 días a elecciones. Eso pacifica Bolivia”, afirmó el exmandatario en una declaración difundida por medios digitales afines a su movimiento político.
Morales argumentó una supuesta a la supuesta falta de gobernabilidad en la administración de Rodrigo Paz, a quien descalificó como un mandatario sin estructura política ni capacidad de conducción institucional. Horas antes, había pedido diálogo; incluso había descartado un acortamiento de mandato.
Pero sus declaraciones se producen bajo un contexto judicial delicado. El pasado 11 de mayo, un juzgado de Tarija lo declaró rebelde dentro del proceso penal que enfrenta por un caso de estupro, luego de no presentarse a las convocatorias fiscales para prestar declaración.
La coincidencia temporal no pasa inadvertida. Tras esa resolución judicial, las protestas contra el gobierno de Paz se radicalizaron, con bloqueos prolongados, episodios de violencia y demandas de renuncia presidencial.
La respuesta del Gobierno
Horas después de la reaparición de Morales, el canciller Fernando Aramayo recordó su situación judicial. “No es algo que nos estemos inventando; es un proceso judicial real que se está investigando”, apostilló Aramayo.
“Tenemos que ponernos a defender a un pedófilo. ¿Saben lo que es la pedofilia? ¿Ese tipo de liderazgo queremos?”, afirmó el jefe de la diplomacia boliviana en conferencia de prensa.
La declaración se produjo en el marco de las acusaciones oficiales de que sectores afines a Morales están detrás de la escalada de bloqueos y movilizaciones que buscan erosionar al Gobierno.
Más temprano, tras justificar la expulsión de la embajadora de Colombia tras declaraciones del presidente Gustavo Petro, Aramayo también había cuestionado el respaldo internacional hacia el exmandatario. “¿Por qué no le piden al señor Morales que se presente ante la justicia y responda? (...) Que venga el señor Petro, que aterrice en el Chapare y tome de la mano al señor Morales para que lo lleve a declarar”, desafió.