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El uso de plasma sanguíneo en pacientes de coronavirus puede tener más riesgos que beneficios, según un estudio realizado por Mohammed Mostajo, embajador de Ciencia y Tecnología de Bolivia y Leonardo Ferreira, inmunólogo molecular de la Universidad de California (Estados Unidos). Sin embargo  Ignacio Alurralde  Juárez, jefe coordinador del Programa de Sangre del Ministerio Salud, que inició el viernes una campaña de donación de plasma de pacientes recuperados de la enfermedad, defendió el  procedimiento  y ratificó que seguirán con el  protocolo de utilización de plasma.

En contacto con EL DEBER, el doctor Ferreira explicó dos aspectos por los cuales desaconseja el uso del tratamiento. 

Primero, porque la evidencia científica de su funcionamiento es muy limitada. “El plasma tiene un tipo de inmunidad que no dura más de tres semanas; es decir, que los anticuerpos solo van a durar ese tiempo”, explicó. También dijo que el 30% de las personas que sobrevive al coronavirus no genera anticuerpos por lo que, en ese caso, el plasma no sería de utilidad.

En segundo lugar, el doctor Ferreira indica que este tratamiento es peligroso en términos generales porque puede provocar la propagación de enfermedades de transmisión sanguínea, como el VIH o la hepatitis. “En China, en los años 90, hubo una epidemia de SIDA debido al mercado negro de plasma”, manifestó y dijo que se puede crear un ciclo de transmisión de enfermedades.

Esto podría evitarse verificando que los donantes no tengan ninguna enfermedad. Sin embargo, Ferreira señala que las pruebas son caras y no son rápidas. “Es fundamental que se tenga la infraestructura para evaluar a los donantes de plasma”, manifestó.

La investigación de Mostajo y Ferreira fue realizada en base a estudios de otros autores ya publicados y no trabajaron con pruebas de Covid-19. Se lo puede leer en el sitio:  https://osf.io/preprints/socarxiv/cyqx8/

El documento, que fue difundido por Mostajo en su cuenta de Twitter, paradójicamente coincidió con el lanzamiento de la campaña de donación de plasma de personas que se han recuperado del coronavirus impulsado por la presidenta del país, Jeanine Áñez, “No saben lo importante que es para todos los enfermos en este momento tener esa esperanza de vida que tanto se necesita”, comentó la primer mandataria en un acto público el viernes en el que también donó sangre para que pueda ser utilizado en otras afecciones.

Mientras que al ser consultado por EL DEBER, Ignacio Alurralde  Juárez, jefe coordinador del Programa de Sangre del Ministerio Salud, dijo que “no tengo por qué polemizar. Nosotros sabemos nuestro trabajo. Tenemos la ley de Bancos de Sangre, sus reglamentos, normas para habilitación de dichos centros y servicios de transfusión. Además de manuales para manejar todo el proceso de seguridad de la sangre, los tiempos  de manipulación de la sangre y como 30 resoluciones ministeriales que nos cubren todo el manejo en el país y la red de sangre. Así es que no polemizo porque no mezclamos lo político con lo científico”, enfatizó.

Agregó que lo concreto es que han lanzado un protocolo de donación de plasma hiperinmune y lo están cumpliendo y se puede comprobar si está dando resultados. “Vayan a ver a los hospitales y verán que los resultados son positivos. Hemos enviado a cada médico que utiliza el plasma un formulario de tres hojas en los que tienen que detallar en qué momento lo han utilizado, en qué parte clínica, etc. Cuando termine la pandemia vamos a reunirnos con esos formularios, uno por departamento y vamos a sacar conclusiones finales”, agregó el expresidente de la Sociedad Boliviana de Hematología y Hemoterapia.

Tratamientos son experimentales

Por su parte, la hematóloga del Seguro Integral de Salud (Sinec),Liliana Mojica, explicó que cualquier tratamiento o terapia que se utilice contra el nuevo coronavirus es experimental, porque no hay un tratamiento específico hasta la fecha. 

El hecho de que se empiece a utilizar la transfusión de plasma hiperinmune de pacientes recuperados es una manera de tratar de disminuir la mortalidad asociada a esta enfermedad. En este caso, el tratamiento se lo realiza en pacientes críticos  severos en el cual la mortalidad es muy elevada, entonces se utiliza esta terapia porque ha disminuido la mortalidad o las complicaciones asociadas al coronavirus. "Es cierto, como dice el documento de Mostajo y Ferreira, de que tiene sus riesgos, pero en la medicina los médicos siempre valoramos riesgos-beneficios, no solo con el plasma, sino con todos los tratamientos cuando no existe un tratamiento que garantice la curación o la efectividad de curación", precisó la experta.

Mojica indicó también que en los próximos días la Sociedad Boliviana de Hematología y Hemoterapia sacará  un comunicado acerca de esta terapia para evitar  incertidumbre entre la población y malos entendidos.