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La presidenta Jeanine Áñez admitió este viernes que existe temor por un rebrote de casos de Covid-19 en el país, pero justificó la flexibilización de las medidas restrictivas anunciadas en la víspera, como parte del postconfinamiento que regirá desde septiembre.

La mandataria se unió de forma sorpresiva al “megarrastrillaje” que se realiza en la ciudad de La Paz y sostuvo que la evolución de la enfermedad está en permanente evaluación, pero explicó que la población necesita retomar sus actividades económicas ante la crisis que ocasionó la pandemia de coronavirus.

“Siempre existe esa posibilidad (de un rebrote), lo estamos evaluando de manera permanente, ojalá Dios no lo permita, pero la gente necesita salir a trabajar. Como manifestaba, si no es coronavirus, nos vendrá un 'coronahambre', porque uno se desespera cuando no tiene las condiciones económicas para llevar alimento a sus casas”, expresó la mandataria.

La autoridad destacó la labor que realizan las brigadas en la sede de Gobierno, que, en una segunda fase, iniciaron hoy un nuevo recorrido por barrios, buscando casos sospechosos de coronavirus. “En todos los departamentos en los que pasó el pico, esta es una de las actividades que ha dado mayor resultado, una medida preventiva”, dijo.

Mientras que la ministra de Salud, Eidy Roca, afirmó que después del rastrillaje que se cumplió en diferentes regiones del país, se comenzó con una vigilancia comunitaria, para prevenir una nueva expansión del virus y que se grave la situación en centros médicos.

Hasta el jueves, 27 de agosto, Bolivia registró 113.129 casos confirmados de Covid-19, 52.521 recuperados y 4.791 decesos, tras confirmar 1.035 infectados, siendo La Paz la región que ahora lidera la cantidad de nuevos contagios.