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La falta de interés de los candidatos a debatir los problemas económicos que amenazan al país llevó a la directiva de la Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP) a dejar sin efecto la realización del Foro Económico Presidencial proyectado para el domingo 27 de septiembre. El plazo para la confirmación de todos los candidatos vencía el 17 de septiembre.


“Tras una paciente espera de respuestas de la totalidad de candidatos, concluimos que no era real la intención de concurrir a un escenario en el que únicamente tendría que haberse abordado las propuestas en materia económica, ante la amenaza de una crisis a corto plazo” señala una nota de esa entidad que agrupa a los principales diarios del país.


El 13 de septiembre 11 medios de comunicación agrupados en la ANP enviaron invitaciones a los ocho candidatos presidenciales para que debatan los programas económicos únicamente en un foro que se realizaría en la ciudad de Santa Cruz el domingo 27 de septiembre, aunque algunos aspirantes a presidentes aceptaron, otros declinaron de asistir, lo que llevó a suspender el evento.  


El boletín institucional recuerda que la iniciativa se tomó luego que los actores políticos habían protagonizado un intercambio público de desafíos y condicionamientos para debatir, sobre la situación y el futuro de la economía del país.


La invitación se realizó considerando que la economía será la variable más importante en el contexto democrático actual y del futuro inmediato. El evento pondría las propuestas frente a un electorado interesado en conocer las políticas sobre reactivación económica, generación de empleo y oportunidades de inversión. Los partidos debían exponer sus planes de cómo enfrentarán esa amenaza de crisis económica.


“La invitación de la ANP fue una propuesta formal y transparente con el respeto fundamental a los electores y a los participantes, condiciones necesarias en momentos cruciales para el futuro de la democracia”, refiere la nota.


Finalmente, exhorta a los líderes interesados en dirigir un país diverso en pensamiento y cultura, a mostrar, sin excusas, sus propuestas en temas urgentes y evitar las posiciones demagógicas que generan desconfianza y debilitan a las instituciones democráticas.