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El anuncio de la venta de acciones del gigante petrolífero Petrobras llevó a las autoridades bolivianas a esbozar una oportunidad en el mercado gasífero de Brasil; aunque todavía no se sabe cuál será la estrategia que utilizarán para copar ese mercado.


“Si observamos la demanda final de gas en Brasil, de empresas privadas, mixtas y estatales de distintas actividades hasta estaciones de servicio o generadoras de electricidad, son espacios donde Petrobras tiene presencia; pero por sus reformas tendrá que salir y vender sus participaciones accionarias. Al dejar de ser la comercializadora de esas distribuidoras, cede espacio en el mercado para que otros actores entren; entre ellos nosotros”, señaló Juan Carlos Ortiz, vocero de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) a través de una nota de prensa de esa entidad.


Petrobras anunció en diciembre del año pasado la venta de sus acciones en la empresa que opera el gasoducto entre Bolivia y Brasil bajo los argumentos de optimizar la aplicación de sus capitales, lo que hizo saltar las alarmas sobre los ingresos que tiene Bolivia por la venta de gas.


Según la petrolera boliviana, la salida de Petrobras nada tiene que ver con ese mensaje de que Bolivia sea un país poco atractivo para invertir o explotar hidrocarburos. En realidad, tiene que ver con un plan estratégico para centrar sus operaciones en aguas profundas y ultraprofundas. “Petrobras no se va sólo de Bolivia, sino de muchas partes del mundo y hasta de sus propios campos productores como aquellos que están en aguas no profundas en el mismo Brasil”.


La petrolera brasileña controla más del 85% de la venta mayorista en las puertas de sus ciudades. “El mercado de ese país es grande e importante y tiene un tamaño cercano al de Argentina en verano (…). La demanda de Brasil es de más de 80 millones de metros cúbicos por día. De esa cifra, el 55% es oferta nacional y el 45% es importada. De ese 45%, participamos con la mitad. Esta nueva realidad del mercado brasileño permite que accedamos al distribuidor final y eso representa para nosotros una oportunidad”, precisó Ortiz.


El vocero también recordó la posibilidad de vender hidrocarburos con valor agregado como la urea y el GLP a ese mercado demandante, que se traduce en más opciones de ingresos para Bolivia.




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