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El informe de primer año de gestión del presidente Luis Arce se prolongó por dos horas y 20 minutos. El titular centró gran parte de su intervención en criticar y hacer comparaciones con el “gobierno de facto”, en referencia a la gestión de Jeanine Áñez, a la que acusó de causar un daño económico de 428 millones de dólares.

La máxima autoridad vivió más de media hora tortuosa en el principio de su mensaje, debido a los pitazos de los opositores, quienes se valieron de silbatos para “sacar tarjeta roja” a la gestión del MAS; en respuesta, el oficialismo expresó su respaldo al mandatario con gritos de “Lucho, Lucho, Lucho” y “golpe”.

Tuvieron que ser necesarios tres micrófonos para amplificar el discurso del jefe de Estado, que recurrió en varias oportunidades a tragos de agua para recuperar su voz, afectada por el esfuerzo de hablar más alto.

Arce comenzó haciendo una extensa mención a las gestiones que encaró su administración frente a la pandemia del Covid-19, con la entrega de pruebas, la aplicación de vacunas y la atención sanitaria a la población, para luego dar un paso pormenorizado al ámbito económico y productivo.

El discurso:


Destacó que el 54,4 por ciento de la población mayor de 18 años tiene completo el esquema de vacunación y anunció que el 11 de noviembre comenzará el pago del Bono Juancito Pinto en todo el territorio nacional.

Arce pronunció 51 veces la frase “gobierno de facto”, hizo 16 menciones a la “derecha golpista” y destacó reiteradas veces que su administración es “electa democráticamente”, ante el rechazo de la oposición, que atinó a gritar “fraude”.

La transmisión oficial del acto tuvo que hacer varias maniobras para minimizar el estruendoso ruido en la sesión de diputados y senadores, aunque tras una hora, a las 12:15, los opositores optaron por abandonar el hemiciclo del nuevo edificio del Legislativo.

“Las críticas y las acciones de oposición son buenas cuando tienen un sentido constructivo y no cuando buscan alterar la institucionalidad democrática y la voluntad expresada en las urnas”, reprochó la máxima autoridad nacional.

Algunos fragmentos:

Y al final de su informe aprovechó para realizar proyecciones del país de cara al bicentenario. “Hemos triunfado en las elecciones para cumplir las aspiraciones de la mayoría del pueblo boliviano, sintetizadas en la búsqueda del vivir bien (…) Estamos en el Gobierno, no solo para administrar el Estado sino para transformarlo y no traicionaremos jamás el sentimiento del pueblo boliviano que nos eligió en 2020”, comprometió.

Admitió que se pudieron cometer “errores” pero aseguró que “nuestra convicción firme de servir al pueblo nos conduce a que estos serán enmendados”, garantizando que se harán todos los esfuerzos para contar con una Bolivia más “justa e igualitaria”.  

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